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  • The New York Times

Los paneles solares que cubren el techo de una bodega enorme en la muy soleada región este de Inland Empire, en Los Angeles, tenían apenas dos años de la vigencia esperada de 25 años cuando empezaron a fallar.

Los recubrimientos para proteger a los paneles se desintegraron, mientras otras fallas causaron dos incendios que inutilizaron al sistema durante dos años, lo que costó cientos de miles de dólares en ingresos no recibidos.

No se trató de un incidente aislado. Laboratorios de pruebas, desarrolladores, financieros y aseguradoras en todo el mundo están reportando problemas similares y dicen que la industria solar de 77,000 millones de dólares enfrenta una crisis de calidad, justo cuando es posible que los paneles solares se adopten en forma generalizada.

Nadie está seguro cuán generalizado es el problema. No existen cifras sobre los paneles solares defectuosos para toda la industria. Y cuando se descubren las fallas, es frecuente que se mantenga en secreto la identidad del fabricante gracias a los acuerdos de confidencialidad, lo cual hace que la rendición de cuentas sea aún más difícil en este sector.

Sin embargo, lo que está en juego son miles de millones de dólares con los que se han financiado las instalaciones solares, desde plantas de luz en el desierto hasta los techos en los suburbios, bajo la premisa de que los paneles solares más que se pagarán solos en un cuarto de siglo.

Las inquietudes por la calidad surgieron justo después de un aumento en las construcciones solares. En Estados Unidos, la Asociación de Industrias de Energía Solar dijo que la capacidad generadora de los paneles solares se disparó de 83 megavatios en 2003 a 7,266 megavatios en 2012, suficiente para suministrar luz a 1.2 millones de hogares. Tan sólo en 2012, se instaló casi la mitad de esa capacidad, lo que significa que es posible que no se noten los problemas en años.

“Necesitamos encarar el hecho de que se está buscando economizar”, señaló Conrad Burke, el gerente general de la multimillonaria división fotovoltaica de DuPont, un proveedor de materiales para los fabricantes solares.

Problemas de calidad en China

El desarrollador solar Dissigno ha tenido fallas considerables en sus paneles solares en varios de sus proyectos, según Dave Williams, el director ejecutivo de la compañía basada en San Francisco.

“No quiero ser alarmista, pero creo que la calidad representa una amenaza a largo plazo”, señaló. “Ahora es más difícil dar en el clavo en cuanto a la calidad global porque los materiales en los módulos están cambiando todos los días y los fabricantes son renuentes a compartir la información”.

La mayoría de las inquietudes por la calidad se centran en China, donde se ubica la mayor parte de la capacidad para fabricar paneles solares.

Al incurrir en una deuda de miles de millones de dólares para acelerar la producción que hizo que se hundieran los precios de los paneles desde 2009, las compañías chinas están bajo presión extrema para reducir costos.

Por ejemplo, los bancos chinos obligaron en marzo a Suntech a declararse en bancarrota. La compañía fue el mayor productor solar del mundo hasta 2012.

Los ejecutivos en empresas que inspeccionan a las fábricas chinas a nombre de los desarrolladores y los financieros, dijeron que en los últimos 18 meses, han encontrado que hasta las más acreditadas están colocando materiales no probados y más baratos. Otros manufactureros de marca, dijeron, cerraron líneas de producción y subcontrataron el ensamblado de los módulos a fabricantes más pequeños.

“Con base en nuestras pruebas, algunos fabricantes están metiendo materiales chinos baratos en todo para ahorrar dinero”, notó Jenya Meydbray, el director ejecutivo de PV Evolution Labs, un servicio de pruebas en Berkeley, California.

SolarBuyer, una compañía con sede en Marlborough, Massachusetts, descubrió que los índices de piezas defectuosas fueron de 5.5 por ciento a 22 por ciento en las auditorías a 50 fábricas chinas en los últimos 18 meses, dijo Ian Gregory, el director sénior de márquetin de la compañía.

Algunos fabricantes chinos reconocen que la calidad se ha convertido en un problema. “Se están tomando muchos atajos, y, desafortunadamente, son algunas de las compañías más acreditas las que lo hacen y también muchas nuevas que comenzaron en los últimos años sin los mismos estándares que habíamos tenido en Suntech”, dijo Stuart Wenham, el director de tecnología de Suntech, cuya sede está en la provincia oriental de Jiangsu, en China.

Cuando se le preguntó por los estándares de calidad, Trina Solar, uno de los fabricantes chinos más grandes, respondió por correo electrónico: “La calidad no se verá comprometida con los esfuerzos para reducir costos en el caso de Trina”.

El corazón de un panel solar es una celda fotovoltaica que genera la electricidad cuando le pega la luz solar. Entre los componentes más importantes está una película delgada que protege a la celda de la humedad, y el encapsulado que sella a la celda entre capas de vidrio.

Fabricantes dan "gato por liebre"

Gregory dijo que, en repetidas inspecciones a las plantas, se encontró que algunos fabricantes habían estado cambiando constantemente a materiales más baratos, incluidos algunos cuya fecha de caducidad ya había vencido.

“Si los materiales no son buenos y no se han probado a conciencia, no permanecerán unidos y, al final, el módulo solar de va a separar en el campo”, notó.

Eso fue lo que pasó en 2011, en una planta solar australiana con un año de antigüedad, dijo Meydbray de PV Evolution. Las pruebas confirmaron que materiales de calidad inferior estaban causando la degradación del recubrimiento protector, hecho en China, de los módulos, explicó. El operador de la planta eléctrica declinó identificarse.

“Creo que la calidad es una preocupación creciente, pero no es un problema importante todavía”, indicó Rhone Resch, el director ejecutivo del organismo gremial Asociación de Industrias de Energía Solar. “A medida que las compañías se apresuran a reducir costos, es posible que algunas que están en el límite tomen atajos”.

El Laboratorio Nacional de Energía Renovable del Departamento de Energía de Estados Unidos ha estudiado el desempeño de los paneles solares hasta 2010, según Sarah Kurtz, una científica que dirige al grupo de confiabilidad fotovoltaica del Laboratorio.

“La pregunta es si las cosas se están deteriorando rápidamente o si son unas cuantas compañías aisladas las que no hacen bien el control de calidad”, expresó. “Oigo mucha angustia, pero no he visto mucha información sólida”.

Otros desarrolladores e insta-ladores solares dijeron que no han tenido problemas de calidad.

“Los sistemas que instalamos en 2012 tuvieron su mejor de-sempeño anual hasta ahora”, dijo Lyndon Rive, el director ejecutivo de SolarCity, el instalador solar residencial más grande de Estados Unidos, y comprador de paneles en Yingli Solar y Trina de China.

Los fabricantes que no son chinos también han tenido problemas de calidad. Los paneles defectuosos que se instalaron en la bodega en el área de Los Angeles, por ejemplo, los hizo un fabricante estadounidense. Se le concedió acceso al proyecto a un reportero a condición de que no se revelara la identidad de las partes debido a un acuerdo jurídico de confidencialidad.

First Solar, uno de los fabricantes más grandes de Estados Unidos, separó 271.2 millones de dólares para cubrir los costos de remplazar módulos defectuosos que hizo en 2008 y 2009.

 

Generación se dispara

En Estados Unidos, la Asociación de Industrias de Energía Solar dijo que la capacidad generadora de los paneles solares se disparó de 83 megavatios en 2003 a 7,266 megavatios en 2012.