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“Este caso es extraordinario. Los hechos son muchos y en ocasiones complejos. Incluyen cosas que normalmente solo salen de Hollywood”.

Así lo escribió Lewis Kaplan, un juez federal, en un fascinante veredicto de 483 páginas estilo John Grishman el 4 de marzo. Dictaminó que un controversial fallo multimillonario contra el gigante petrolero Chevron en un tribunal ecuatoriano había sido “obtenido por medios corruptos”, arremetiendo contra Steven Donziger, el prominente abogado neoyorquino que había presentado el caso contra la compañía petrolera.

El fallo, en un caso civil presentado por Chevron, ofrece una gran reivindicación a la empresa, que había optado por pelear en vez de ceder a la habitual presión sobre las grandes empresas para que minimicen la mala publicidad aceptando un acuerdo fuera de tribunales.

En 2011, un tribunal ecuatoriano había ordenado a Chevron pagar 19,000 millones de dólares —cantidad posteriormente reducida a 9,500 millones de dólares— para limpiar el daño ambiental en el campo petrolífero de lago Agrio en la región amazónica. Este daño fue causado supuestamente, hace más de veinte años, por una subsidiaria de Texaco, una empresa más pequeña que Chevron compró en 2001. Su supuesta responsabilidad por las condiciones miserables experimentadas por los residentes del bosque tropical se ha convertido en una causa consentida de los grupos ambientalistas y celebridades como Mia Farrow y Trudie Styler.

Evidencia fraudulenta

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, también se ha interesado en el asunto. Un gobierno ecuatoriano anterior había declarado que Texaco se había liberado de su responsabilidad legal al limpiar las áreas afectadas. En octubre pasado, Correa acusó a The Economist de “mentir descaradamente” y de actuar en nombre de Chevron debido a su artículo sobre el caso.

Kaplan emitió un comentario aniquilador sobre las acciones de Donziger y dos de sus clientes ecuatorianos. A ninguno de los tres, dictaminó, se les permitirá beneficiarse en ninguna forma del veredicto que obtuvieron “por medios corruptos” en Ecuador. Entre otras cosas, el juez sentenció que se presentó evidencia fraudulenta al tribunal ecuatoriano, que el experto “independiente” principal que le asesoró fue pagado en secreto por el equipo de Donziger, que un juez ecuatoriano había sido coaccionado y otro sobornado, que los jueces estadounidenses habían sido intimidados y que Donziger y sus clientes controlaban al organismo al cual se ordenó que se pagaran los daños.

El juez describió a Donziger como “al mando máximo” de una empresa criminal que también incluía a grupos ambientalistas y firmas de relaciones públicas, legales y consultoras, una empresa que buscaba usar una campaña de alto perfil de denuncias falsas para sacar dinero a Chevron.

Credibilidad

Donziger planea apelar contra el fallo, el cual, afirma, se basó en la evidencia de un juez ecuatoriano que ha admitido haber sido pagado por Chevron. El fallo de Kaplan acepta que hay problemas de credibilidad con ese testimonio, pero dice que la demás evidencia es suficiente para sustentar sus conclusiones. Irónicamente, parte de la evidencia considerada más incriminatoria por Kaplan provino de tomas eliminadas de “Crude”, un documental sobre el caso de lago Agrio hecho a solicitud de Donziger.

El fallo no anula la decisión del tribunal ecuatoriano. Sin embargo, Chevron espera que al menos convenza a los jueces en otros países, incluidos Argentina, Brasil y Canadá, de que no deberían usar el dictamen del tribunal ecuatoriano para ejecutar reclamaciones contra los activos de la empresa petrolera ahí.

Kaplan no llegó a una conclusión sobre si Chevron tenía argumentos válidos para responder respecto al daño ambiental. Más bien, señaló, el comportamiento de Donziger y sus clientes significaba que ahora probablemente nunca se conocerá la verdad de ese asunto.

Como insinúa Kaplan, este caso parece hecho para Hollywood, con una gran diferencia: Esta vez, la víctima no es el abogado valiente, sino la gran compañía petrolera.

 

La estrategia

El fallo, en un caso civil presentado por Chevron, ofrece una gran reivindicación a la empresa, que había optado por pelear en vez de ceder a la habitual presión sobre las grandes empresas.

 

 

Quito

Correa critica fallo en EE.UU.

 

AFP -El presidente Rafael Correa afirmó que un fallo de la justicia de Estados Unidos a favor de Chevron atenta contra la soberanía de Ecuador, donde la petrolera fue condenada a pagar 9,500 millones de dólares por daños ambientales a la Amazonia.

“Acabar con la soberanía de un país, eso es lo que está haciendo este juez (de Nueva York, Lewis) Kaplan, que desde el principio mostró un gran sesgo por el capital”, dijo Correa durante su informe semanal de labores.

El mandatario hizo alusión a un reciente veredicto de Kaplan, en el sentido de que hay “evidencia fraudulenta” y corrupción en un proceso interpuesto por comunidades amazónicas ecuatorianas contra Chevron en Ecuador, en el que el gigante petrolero fue condenado.

“Ojalá entendamos lo grave que es esto, un juez de Nueva York deja sin efecto una sentencia de tribunales ecuatorianos ¿en base de qué? (...). No hay ninguna prueba de soborno, no hay ninguna prueba del presidente (Correa) interviniendo” en la querella llevada a cabo en tribunales ecuatorianos, manifestó el jefe de Estado.

El efecto

Aunque el caso fue llevado a la Corte Constitucional de Ecuador, que todavía no se pronunció, el máximo tribunal nacional confirmó la condena contra Chevron, pero el fallo de Kaplan, en caso de ser ratificado, podría impedir que los ecuatorianos cobren la indemnización en tribunales estadounidenses, ya que Chevron no cuenta con activos en el país sudamericano.

La defensa de los ecuatorianos que impulsan el juicio ambiental anunció que apelará el fallo del juez federal estadounidense conocido el pasado martes.

Los demandantes promueven varios procesos fuera de su país, como en Canadá y Brasil, para que se ejecute la sentencia.

La posición de Chevron

Chevron buscará a su vez que el fallo de Kaplan refuerce su lucha judicial internacional para que Ecuador asuma la millonaria sentencia por daños ambientales en la Amazonia.

“El fallo será un respaldo a la demanda de arbitraje presentada por Chevron en La Haya (en 2009 contra Ecuador) por denegación de justicia”, dijo a la AFP el portavoz del gigante petrolero estadounidense, James Craig.

Chevron intenta que una corte internacional de arbitraje obligue al Estado ecuatoriano a pagar la indemnización, alegando que su filial Texaco (que adquirió en 2001) no fue responsable de la contaminación durante sus operaciones en la Amazonia, entre 1964 y 1990.

 

Niega daños

La empresa Chevron niega cualquier responsabilidad en los daños que se le adjudican en el juicio iniciado hace más de veinte años por indígenas amazónicos y asegura que Texaco cumplió con la reparación ambiental que le correspondía.

Según la empresa, el desastre ambiental fue causado por la estatal Petroecuador, con la que Texaco operó en consorcio.

 

“Acabar con la soberanía de un país, eso es lo que está haciendo este juez (de Nueva York, LewAis) Kaplan, que desde el principio mostró un gran sesgo por el capital”.
Rafael Correa, presidente de Ecuador.