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Por Emma Johanningsmeier

ROMA — Mussolini invade las librerías de Italia. Durante semanas, “M” de Antonio Scurati, una novela sobre el ascenso del dictador Benito Mussolini, ha figurado en las listas italianas de bestsellers.

El libro será adaptado para una importante serie de televisión. Y en el otoño, conquistó la feria del libro de Frankfurt.

“En la imaginación italiana, Mussolini sigue siendo una especie de tótem, una figura de gran carisma, una especie de padre nacional perverso a quien hemos reprimido”, dijo Scurati, de 49 años. La popularidad de “M” también ha provocado un debate en Italia sobre el legado de Mussolini.

Los partidarios de Scurati dicen que su libro es un recuerdo muy necesario de los males del fascismo, particularmente para los jóvenes. Pero los críticos afirman que resucitar y reempaquetar a Mussolini para el siglo 21 presenta peligros en un momento en que se están eligiendo gobiernos alrededor de Europa, incluyendo en Italia.

El libro, de 839 páginas, da la impresión de peso, también causada por su austero arte de portada de una M negra contra un fondo blanco. Aunque ha sido promocionado como una novela, difumina las líneas entre una novela y un libro de texto de historia.

Consiste en capítulos cortos cargados de detalles e intercalados con extractos de telegramas, artículos de periódicos, cartas y reportes policiacos históricos. Todas las citas directas en el libro son tomadas de fuentes históricas, y Scurati dijo que la mayor parte de la reinterpretación novelística de los pensamientos internos de los personajes se basa también en esas fuentes.

Algunos críticos temen que la neutralidad de la narrativa de Scurati, que ha sido promocionada como la primera novela en contar la historia del fascismo “sin ningún filtro político ni ideológico”, ahora podría presentar a Mussolini no como un monstruo histórico, sino un protagonista simpático. Ruth Ben-Ghiat, experta de la Universidad de Nueva York, lo describió como “un síntoma” de la rehabilitación de Mussolini.

“La historia del fascismo es una historia de dictadura, de adoración al líder”, indicó. “Este libro es parte de este fenómeno que está resucitando el culto al líder”.

Pero Scurati, un autodenominado antifascista, aseguró que su libro es una lección de historia antifascista disfrazada de novela. “Si el fascismo era malvado, si trajo la maldad a Italia y Europa, eso debería de mostrarse naturalmente en la narrativa”, dijo.

La novela abre en una desmoralizada Italia de posguerra en 1919 y relata el improbable ascenso de los fascistas al poder. Culmina en el discurso de Mussolini de 1925 en el Parlamento, que los historiadores consideran la inauguración de su régimen.

En Italia, cuna del fascismo, Mussolini nunca ha tenido el mismo estigma que Hitler en Alemania. El dictador aún conocido como El Duce disfrutó de un amplio apoyo público durante su mandato de dos décadas, a pesar de su persecución de antifascistas y judíos.

Algunos en Italia hoy están dispuestos a pasar por alto esas cosas por la estabilidad social percibida de la era fascista. Grupos neofascistas italianos, que los expertos afirman atraen a muchos jóvenes, celebran marchas en toda Italia.

En febrero, una comedia oscura llamada “Estoy de Vuelta” representó a Mussolini volviendo a la vida como una sensación de la televisión y YouTube.

La villa de Mussolini cerca de Rímini se ha convertido en un popular lugar para bodas, mientras que su tumba en Predappio atrae a un torrente de visitantes. Scurati comentó que había recibido cartas de lectores jóvenes entusiasmados por un libro que, dicen, ha captado su atención más que las clases de historia en la escuela.

“Los jóvenes no vienen de la cultura del fascismo ni de la del antifascismo. Son una hoja en blanco”, expresó Antonio Tricomi, profesor en la Universidad de Urbino que además da clases en preparatoria.

 The New York Times