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Por Paul Stenquist

El auto y la energía eléctrica crecieron juntos. En los albores de la era automotriz, Henry Ford y Thomas Edison trabajaron en conjunto en proyectos que involucraban vehículos de motor y la electricidad que los hacía posibles.

Pronto, Ford arrancaba sus líneas de ensamblado, mientras que Edison se convirtió en una fuerza detrás de la red eléctrica y las compañías de luz que la construyeron.

Ahora esas compañías no sólo deben proveer las enormes cantidades de electricidad que consumen las fábricas de autos modernas, sino también alimentar el creciente número de vehículos eléctricos que salen de ellas.

Si esa electricidad no es generada con mínimas emisiones de carbono y a un costo razonable, las ventajas de los autos eléctricos son mermadas.

Así que las armadoras y las compañías de energía vuelven a trabajar juntas para asegurar un suministro de electricidad limpia y barata, al tiempo que desarrollan estrategias para la recarga que no saturen los circuitos en los periodos pico. Honda y Southern California Edison han dado un paso en esa dirección.

Han desarrollado un programa, Honda SmartCharge, que ayuda a los propietarios a recargar los vehículos eléctricos cuando la mayor cantidad de energía renovable está disponible en la red y cuando los precios de la electricidad son más bajos.

El sistema depende de una plataforma de software desarrollada por eMotorWerks, subsidiaria de Enel, una compañía multinacional de electricidad que opera plantas de energía renovable.

SmartCharge se encuentra en pruebas beta con los propietarios de vehículos Honda Fit en el área de servicio de Southern California Edison. Los dueños de los autos descargan la app gratuita.

El software calcula la mejor hora para la recarga, considerando la preferencia del propietario, cómo se genera la electricidad y las señales de precios de la red eléctrica.

Una notificación de la app recuerda al propietario conectarse cuando la hora es correcta. En caso de que el costo de la electricidad aumente mientras se hace la recarga, el software puede interrumpir el proceso hasta que baje el precio.

El programa ayuda a los dueños de Fits a administrar sus costos de energía y obtener bonos por participación.

El esfuerzo también ayuda a Southern California Edison, al reducir la demanda en horas pico. BMW, que tiene dos modelos eléctricos, está probando un programa de horarios de carga, trabajando junto con Pacific Gas and Electric en el área de San Francisco, California.

General Motors está colaborando con una empresa de electricidad de Michigan en un programa que utiliza su sistema de comunicación de vehículos para permitir cargas cuando las tarifas eléctricas son bajas.

Los esfuerzos de las armadoras automotrices y compañías de electricidad se extienden más allá de la recarga de autos.

DTE Energy de Michigan está trabajando para desarrollar una infraestructura de energía de emisiones ultra bajas para el Centro de Investigación e Ingeniería de Ford Motor Company, en Dearborn.

Cuando esté terminada, las instalaciones de 240 hectáreas serán sede de 30 mil empleados de Ford en 20 edificios nuevos y reacondicionados.

Del otro lado de la Ciudad, GM colabora con DTE Energy en un esfuerzo para reducir la dependencia en la electricidad generada en plantas de combustión de carbón. GM planea satisfacer todas sus necesidades de electricidad con energía renovable para el 2050. Eso requerirá una mayor colaboración.

The New York Times