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Por Simon Romero

CHANDLER, Arizona — El atacante salió repentinamente de un parque un día en octubre, enfocándose en su blanco, que estaba parado en una intersección —una van de conducción automatizada operada por Waymo, la compañía de vehículos autónomos derivada de Google.

Navajeó una de las llantas y desapareció entre el vecindario.

El incidente fue uno de casi dos docenas de ataques contra vehículos autónomos en los últimos dos años en Chandler, una ciudad cerca de Phoenix donde Waymo empezó a poner a prueba sus vans en el 2017.

La Ciudad ha tenido un primer vistazo a las inquietudes públicas ante el auge de la inteligencia artificial, con quejas respecto a todo, desde seguridad hasta la posible pérdida de empleos.

Algunas personas han lanzado piedras contra las vans de Waymo. Otros han tratado de forzar a los vehículos a salirse del camino.

En uno de los episodios más inquietantes, un hombre amenazó con un revólver calibre .22 a un vehículo de Waymo y al conductor de emergencia al volante.

El hombre declaró a la Policía que “detesta” los vehículos automatizados, mencionando a una mujer que murió atropellada por un coche autónomo de Uber en la cercana ciudad de Tempe, en marzo.

“Hay otros lugares donde pueden hacer pruebas”, afirmó Erik O’Polka, de 37 años, quien fue amonestado por la Policía en noviembre luego de que había tratado de sacar del camino a vans de Waymo con su Jeep Wrangler. El problema inició cuando su hijo de 10 años casi fue atropellado por uno de los vehículos mientras jugaba afuera, explicó.

Ha habido al menos 21 ataques contra vans de Waymo en Chandler. Algunos analistas señalan que esperan ver más al tiempo que se desarrolla un debate más amplio sobre el potencial de los vehículos autónomos para desencadenar cambios de gran magnitud. El debate hace alusión a temores que van desde eliminar empleos para choferes hasta ceder control de la movilidad.

William Johnson, oficial del Departamento de Policía de Chandler, describió cómo el conductor de un Chrysler PT Cruiser zigzagueaba de un carril a otro mientras daba cerrones a una van de Waymo.

De acuerdo con su reporte, un gerente en Waymo explicó que la compañía no buscaba tomar acción legal, enfatizando que Waymo estaba preocupado por las interrupciones a sus pruebas.

Una vocera de Waymo dijo que los ataques involucraban una pequeña fracción de los más de 40 mil kilómetros que sus vans recorren a diario en Arizona.

Las autoridades en Arizona continúan abiertas a las compañías de vehículos autónomos. Rob Antoniak, de Valley Metro, que ayuda a supervisar el sistema de transporte de Phoenix, dijo en Twitter, “no dejen que criminales individuales que lanzan piedras o navajean llantas descarrilen los esfuerzos por impulsar el futuro del transporte”.

The New York Times