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Por Javier C. Hernández

BEIJING — Con una cerveza en una mano y un micrófono en la otra, Meng Xiaoli se puso de pie en un restaurante atestado y empezó a cantar.
Tu sonrisa es tan dulce
como la miel,
Igual que las flores que
brotan en la brisa de
primavera.
Me pregunto dónde
te he visto.

Entre semana, Meng, de 53 años, quien lleva una insignia roja del Partido Comunista de China en la solapa, pasa sus días entre reuniones de trabajo y leyendo reportes detenidamente como analista de presupuesto para una firma paraestatal.

Sin embargo, los fines de semana, se refugia en lo que él llama su “hogar espiritual”, un restaurante y museo de dos pisos en Beijing que es un altar a la mujer que él considera una diosa: la cantante pop taiwanesa Teresa Teng, una de las artistas más célebres de Asia.

Teng, quien murió súbitamente en 1995, a los 42 años, fue famosa por convertir canciones tradicionales taiwanesas y del folclor chino en éxitos melosos estilo occidental. En una época fue vetada en China continental, con su música denunciada por las autoridades como “decadente” y “pornográfica”.

Sin embargo, nunca perdió su base de fans de hueso colorado aquí, aún cuando han escalado las tensiones entre China y Taiwán, la isla autónoma que Beijing considera parte de su territorio.

Sus seguidores más fervientes ahora se reúnen en el Restaurante con Temática de Teresa Teng, en el oeste de Beijing. Un retrato enorme de Teng, sonriendo mientras sostiene una rosa blanca, adorna su entrada.

En el interior, cantantes en vestidos de noche interpretan baladas clásicas de la artista como “La Luna Representa Mi Corazón” y “Dulce como la Miel”.

“Es una narradora de historias”, afirmó Zheng Rongbin, el ejecutivo de medios que abrió el restaurante en el 2011. “Parece la chica de la casa de junto”.

Teng es reclamada por muchos fans en China continental como una de los suyos, aunque nació en Taiwán. Su padre, quien se crió en la provincia de Hebei, en el norte de China, fue parte de las fuerzas nacionalistas que lucharon contra los comunistas de Mao Zedong en la Guerra Civil china.

Teng fue una de las primeras cantantes extranjeras cuya música fluyó a China luego de que el País empezó a abrir su economía al mundo, a fines de los 70.

No obstante, su música fue rápidamente vetada como parte de una campaña del Gobierno comunista para bloquear “la contaminación espiritual” de Occidente. El Gobierno taiwanés usó su música como arma psicológica, tocándola a todo volumen en bocinas colocadas cerca de China continental.

Sin embargo, Teng nunca se presentó allí.

En años recientes, el Gobierno ha aceptado su música, y los medios oficiales han celebrado sus raíces continentales.
Zheng dijo que la música de Teng era popular en la China continental porque le recordaba a la gente los años después del caos de la Revolución Cultural de Mao.

“Para mucha gente, era una experiencia muy nueva y muy diferente de lo que habían escuchado en la Revolución Cultural”, explicó. “Ahora, cuando la escuchan, les recuerda qué se sentía ser joven”.

Teng ha sido elogiada como un símbolo de las similitudes entre China y Taiwán en un momento en que se han deteriorado las relaciones.

Sin embargo, Zheng aseguró que no pensaba en política cuando abrió el restaurante: “La música no tiene sentido de fronteras”.

 The New York Times