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Por Sheera Frenkel, Kate Conger y Kevin Roose

Rusia creó un manual para propagar desinformación en los medios sociales. Ahora, lo está siguiendo el resto del mundo.

Twitter reveló el año pasado que países como Bangladesh y Venezuela habían estado usando los medios sociales para diseminar opiniones del Gobierno, mientras que Facebook detalló una amplia campaña de desinformación iraní que abordaba el conflicto en Siria y teorías de conspiración en torno a los ataques del 11 de septiembre en EU.

Las campañas vinculadas a diversos Gobiernos seguían un patrón similar a los esfuerzos de desinformación rusos antes y después de la elección presidencial estadounidense en el 2016. Millones de personas recibieron contenido diseñado para acrecentar las divisiones políticas.

La propagación mundial de desinformación vía medios sociales se da en un año cuando está programado que se lleven a cabo elecciones importantes en países como India y Ucrania. El año pasado, la desinformación jugó un papel en varias campañas, incluyendo los reñidos comicios presidenciales en Brasil.

Twitter indicó que estaba encontrando nueva actividad sospechosa de los rusos, y que había hallado y eliminado 418 cuentas vinculadas a Rusia entre octubre y diciembre. Anteriormente, Twitter borró 3 mil 843 cuentas vinculadas al grupo de trolls rusos asociado con el Gobierno llamado la Agencia de Investigación en Internet (AII). Las 418 cuentas nuevas imitaban el comportamiento de las operadas por la AII.

Aunque Twitter y Facebook anunciaron sus hallazgos por separado, las compañías colaboraron en la investigación. El más ambicioso y exitoso de los esfuerzos de desinformación detallados recientemente presuntamente era una campaña encabezada por Irán que echó mano de Facebook y Twitter para llegar a millones de personas en docenas de países.

La campaña iraní había buscado influir en la conversación pública en países por todo Medio Oriente, Europa y Asia, reportaron Twitter y Facebook. Facebook anunció que había eliminado 783 páginas, cuentas y grupos vinculados a Irán, mientras que Twitter retiró 2 mil 617 cuentas relacionadas con Irán.

La investigación de Facebook se concentró en páginas vinculadas a Irán que en algunos casos tenían nueve años de haber sido creadas. Los administradores de la página y los dueños de las cuentas aseguraron que eran locales y subían artículos sobre temas como las relaciones Israel-Palestina y los conflictos en Siria y Yemen.

El esfuerzo “promovía o amplificaba opiniones alineadas con las posturas internacionales del Gobierno iraní”, de acuerdo con el Laboratorio de Investigación Forense Digital del Atlantic Council, que estudia la desinformación.

La campaña compartió contenido tan variado como imágenes propalestina y videos de teorías de conspiración que argumentaban que los ataques del 11 de septiembre fueron ejecutados por el Gobierno de EU.

Otras campañas de desinformación que Twitter eliminó fueron de Venezuela, que enfrenta una tormenta política al tiempo que Juan Guaidó, el líder de la Oposición, se ha declarado a sí mismo Presidente en funciones del País en un reto al Mandatario actual Nicolás Maduro.

Una campaña estaba compuesta de mil 196 cuentas. Twitter determinó que fue organizada por el Gobierno de Venezuela a raíz de pistas digitales que vinculaban las cuentas con el País.

Twitter y Facebook hicieron sus anuncios en enero, como parte de un esfuerzo para aumentar la transparencia. Twitter ha publicado datos sobre esta cuestión de manera periódica desde octubre.

Señaló que pone en tela de juicio entre 8 y 10 millones de cuentas sospechosas cada semana.

 The New York Times