• |
  • |

Por Shannon Hall

El polo norte magnético está inquieto. A no confundir con el Polo Norte geográfico donde se encuentran todas las líneas de longitud, el polo magnético es el punto que una brújula reconoce como el norte. Está ubicado a 4 grados al sur del Polo Norte geográfico, que yace en el Océano Ártico a 90 grados norte.

A mediados del siglo 19, el polo norte magnético flotó más al sur, rondando por Canadá. Sin embargo, durante los últimos 150 años, el polo ha estado corriendo hacia Siberia. Ese cambio no puede ser ignorado, en vista de que los compases magnéticos subyacen la navegación moderna, desde los sistemas empleados por los aviones civiles y militares, hasta los que orientan a su iPhone.

En 1965, los científicos lanzaron una representación matemática, basada en datos, del campo magnético de la Tierra para realizar un mejor seguimiento al polo. El Modelo Magnético Mundial es actualizado cada 5 años, siendo la última vez en el 2015.

A principios del 2018, se volvió claro que la trayectoria a Siberia del polo había tomado velocidad. Así, los científicos actualizaron el modelo de manera anticipada, dándolo a conocer el 4 de febrero.

El vertiginoso baile del polo norte magnético fue descubierto hace casi 400 años, cuando Henry Gellibrand, un matemático inglés, se dio cuenta de que había brincado cientos de kilómetros más cerca del polo geográfico en el curso de 50 años.

“Ese fue un inmenso y monumental reconocimiento de que el campo no era estático, sino dinámico”, dijo Andrew Jackson, geofísico en ETH Zurich.

Los científicos atribuyen la vagancia al hierro líquido chapaleando dentro del núcleo externo de nuestro planeta. Ese hierro tiene flotabilidad: sube, se enfría y luego se hunde. Y ese movimiento lleva consigo al campo magnético.

Los sistemas de navegación utilizados por satélites, aeronaves, buques, submarinos y otros vehículos dependen de compases magnéticos para viajar en la dirección correcta.

Quizás la señal más visible de ello puede encontrarse al final de toda pista de aterrizaje, donde grandes números blancos reflejan el rumbo magnético de la pista. Pero a medida que cambia el campo magnético, esos rumbos cambian y las pistas de aterrizaje son actualizadas.

Después de que se dio a conocer el modelo 2015, el polo tomó velocidad.

Algunos vuelos internacionales vuelan cerca del Polo Norte geográfico. Si fueran a utilizar el model 2015 para viajar al polo norte magnético, terminarían a 40 kilómetros de distancia de él. Así que los científicos se apresuraron a arreglar el modelo al alimentarle varios años de datos recientes.

El campo magnético se ha debilitado drásticamente en múltiples ocasiones a lo largo de la historia de la Tierra. El polo norte magnético se corrió hacia la parte baja del planeta y el polo sur magnético deambuló hacia la parte superior. El proceso tomó unos cuantos miles de años, pero para cuando el campo recuperó su fuerza total, se invirtió.

El reciente recorrido del polo, junto con un debilitamiento del campo magnético de la Tierra ha llevado a algunas personas a preguntarse se una inversión así está por venir. Pero la mayoría de los científicos duda que suceda pronto.

Y mientras que el campo magnético de la Tierra se está debilitando, muchos expertos argumentan que aún está por encima del promedio a largo plazo.

Aún si se fuera a invertir el campo magnético, los científicos afirman que no es un escenario apocalíptico. Aunque el campo brinda protección de la radiación del Sol, los registros fósiles no revelan extinciones masivas durante inversiones anteriores. y cualesquiera que fueran los riesgos a las redes de energía y comunicaciones, la humanidad tendría tiempo para prepararse.

“De todos los problemas que tenemos, éste no figura entre los 10 principales”, dijo Peter Olson, geofísico en la Universidad Johns Hopkins, en Maryland.

The New York Times