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Por Edward Wong

AL ULA, Arabia Saudita — La nueva sala de conciertos en medio del desierto brillaba en el atardecer. Adentro, una orquesta de China ensayaba una pieza clásica occidental. Las notas serenas flotaban por la sala vacía.

El concierto era parte de una serie con presentaciones de Andrea Bocelli, Yanni y Majida El Roumi que se llevaron a cabo este invierno en Arabia Saudita.

Desde el desierto, Arabia Saudita parece ser un país muy distinto del que ha sido blanco de críticas constantes desde octubre del año pasado, cuando el Príncipe Heredero Mohammed bin Salman, el gobernante de facto, fue acusado por primera vez de ordenar el asesinato de Jamal Khashoggi, columnista del periódico Washington Post.

El Príncipe Mohammed también ha sido objeto de críticas internacionales por librar una guerra en Yemen, encarcelando a activistas de los derechos humanos y deteniendo a cientos de personas en un hotel.

Pero al mismo tiempo, los funcionarios bajo su gobierno están intentando apuntalar las industrias del turismo y cultura de Arabia Saudita. En años anteriores, un evento como este jamás se habría celebrado.

Los funcionarios se están enfocando en el antiguo pueblo de Al Ula en el Hiyaz, una región occidental que ha sido un cruce de caminos para los comerciantes entre los imperios del Mediterráneo y los puertos a lo largo del Golfo de Adén.

La rica historia y sitios arqueológicos del área han cautivado desde hace mucho tiempo al Rey Salman, padre del Príncipe Heredero. La joya de la corona del área es Mada’in Saleh, o Al Hijr, una colección de más de 100 imponentes tumbas, que datan de hace dos milenios, talladas en las colinas.

Las maravillas de Mada’in Saleh contrastan con el lujo del festival musical, Invierno en Tantora. Hasta principios de febrero, por lo menos 30 mil personas habían asistido a los eventos de fin de semana del festival, informaron funcionarios. El festival inició el 20 de diciembre y concluyó el 23 de febrero.

Para el fin de semana del concierto de Yanni, los precios variaban de mil 400 dólares por un paquete de un día hasta 6 mil dólares por un paquete “diamante” de fin de semana.

El festival “ha permitido a los habitantes de Al Ula mostrar orgullosamente su hogar al mundo”, dijo Abdullah al-Khelawi, director de desarrollo económico de la comisión real.

Hussein Ibish, experto en el Instituto de los Estados del Golfo Árabe, en Washington, dijo que la porción de espectáculos de la visión del Príncipe Mohammed “es muy grande y constituye la revolucionaria reintroducción de ‘diversión’ a una sociedad”.

Sin embargo, debido a que este plan involucra a Occidente, eso crea un dilema, dijo Ibish.

“Mientras das rienda suelta a fuerzas socialmente liberadoras y económicamente modernizantes que atraigan a Occidente, intentas contenerlo con medidas severas políticas que son completamente inaceptables para la mayoría de los públicos occidentales”, dijo.

 The New York Times