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Shivani Vora

Rondel Holder, creador de contenidos que vive en Nueva York, tenía curiosidad sobre su origen étnico, así que se realizó una prueba casera de ADN que compró en Ancestry.com. “Siempre pensé que era originario de Brooklyn con raíces granadinas y jamaiquinas”, dijo.

Pero los resultados de la prueba revelaron que gran parte de su etnicidad podía rastrearse a dos países africanos: Togo y Benín. Holder dijo que en cuestión de días se conectó a internet y reservó un viaje a África por unos 3 mil 500 dólares.

Holder se cuenta entre un creciente número de viajeros que hacen viajes de herencia con base en los resultados de pruebas caseras de ADN.
Booking.com, uno de los sitios de reservación de hospedaje más grande del mundo, encuestó a 21 mil 500 viajeros el verano pasado y 40 por ciento reportó que quería hacer o había hecho un viaje con base en los resultados de sus pruebas caseras de ADN.

Allegra Lynch, miembro de Travel Leaders Network y quien vive en California, afirmó haber vendido 1.5 millones de dólares en viajes de ese tipo en el 2018, principalmente a Europa, en comparación con 800 mil dólares en el 2017.

Aunque algunos expertos cuestionan la precisión de estos exámenes, la genealogista molecular Diahan Southard dijo que los resultados por lo general dan en el clavo, salvo algunas excepciones.

Aunque los viajes basados en el ADN pueden resultar conmovedores para cualquiera, podrían tener un impacto aún mayor para los afroestadounidenses, de acuerdo con Gina Paige, cofundadora de AfricanAncestry.com.

“Sustrajeron a gente negra del oeste y el centro de África y la llevaron al continente americano y al Caribe y, como resultado, nuestra identidad se perdió”, dijo. “Prácticamente no hay ningún registro en papel de nosotros hasta 1870, cuando el Gobierno estadounidense comenzó a tomar datos de censo de nosotros, así que los viajes a África para conocer más de nuestras raíces con frecuencia son reveladores y profundos”.

Ancestry está lanzando una división de viajes con recorridos grupales a Italia, Escocia, Irlanda y Alemania, con precios a partir de 3 mil 500 dólares por 11 días. Los viajeros consultan con un especialista en genealogía que utiliza sus resultados, junto con registros históricos, para educarlos sobre sus orígenes.

Los recorridos privados de Ancestry tienen un costo de 2 mil dólares en adelante por día y se basan en el ADN e investigación de la historia familiar del cliente.

“Analizamos una gran cantidad de información, incluyendo archivos de periódicos, registros de la iglesia, del Ejército, así como actas de matrimonio y de defunción”, afirmó Kyle Betit, experto en genealogía que dirige la división de viajes de la compañía. “Los itinerarios que creamos llevan a las personas a los pueblos donde vivieron sus ancestros y a las iglesias donde se casaron”.

 The New York Times