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Por Maria Abi-Habib

NUEVA DELHI — Fue un momento de mal agüero para un Ejército con el que Estados Unidos está contando para ayudar a mantener a raya la expansión de China.
Un piloto de la Fuerza Aérea india se halló en un combate aéreo a fines del mes pasado con un avión de combate de la Fuerza Aérea paquistaní, y terminó como prisionero tras líneas enemigas por un breve tiempo.

El piloto logró llegar a casa, si bien golpeado y perturbado, pero el avión, un vetusto MiG-21 de la era soviética, corrió con menos suerte.

El enfrentamiento aéreo, el primero entre los rivales sudasiáticos en casi 50 años, fue una prueba poco común para el Ejército indio —y dejó a los observadores perplejos. Si bien los retos que enfrentan las fuerzas armadas de India no son un secreto, el perder un avión a un país cuyo Ejército es casi de la mitad del suyo y que recibe una cuarta parte de los fondos fue, no obstante, revelador.

Las fuerzas armadas de India se encuentran en un estado alarmante. Si mañana estallara una contienda armada intensa, India podría abastecer a sus tropas con municiones durante sólo 10 días, de acuerdo con cálculos del Gobierno. Y el 68 por ciento del equipo castrense es tan viejo, que oficialmente es considerado “vintage”.

“Nuestras tropas carecen de equipo moderno, pero tienen que realizar operaciones militares del siglo 21”, señaló Gaurav Gogoi, miembro del Comité Parlamentario Permanente de Defensa.

Los funcionarios de EU con la encomienda de fortalecer la alianza hablan de su misión con frustración: una burocracia inflada vuelve difíciles las ventas de armas y los ejercicios de entrenamiento conjunto, y las fuerzas indias tienen una enorme escasez de fondos.

Independientemente de los problemas, EU está resuelto a hacer del País un aliado en los próximos años para resguardarse contra la ambición regional de China.
El Ejército de EU empezó a dar prioridad a su alianza con India a medida que su relación con Pakistán se deterioraba en los últimos 20 años. En sólo una década, las ventas de armas de EU a India pasaron de casi cero a 15 mil millones de dólares.

Pero Pakistán aún puede echar mano de un arsenal suministrado por EU. Las autoridades indias señalan que Pakistán usó uno de sus aviones de combate F-16 para derribar a su MiG-21 el mes pasado.

Con todo y los problemas de su Ejército, India conserva un atractivo estratégico para EU. India pronto se convertirá en el país más poblado del mundo, en vías de superar a China para el 2024. Comparte una larga frontera con el sur y occidente de China y controla importantes aguas territoriales que Beijing necesita para sus rutas marítimas comerciales.

Todo eso puede ayudar a EU a tratar de acorralar a su rival.

Para el Ejército de India, los fondos siguen siendo el mayor desafío.

En el 2018, India anunció un presupuesto militar de alrededor de 45 mil millones de dólares. El presupuesto militar de China ese año fue de 175 mil millones de dólares. El mes pasado, Delhi anunció otro presupuesto de 45 mil millones de dólares.

No es sólo una cuestión de cuánto gasta India en sus fuerzas armadas, sino cómo lo gasta.

La mayoría del dinero se destina a sueldos para sus 1.2 millones de soldados en servicio activo, así como pensiones. Sólo 14 mil millones de dólares serán utilizados para comprar equipo nuevo.

A diferencia de China, donde un gobierno autoritario es libre de establecer la política militar, India es una democracia, con todo el caos que eso conlleva. Recortar los niveles de las tropas para que el Ejército pueda comprar equipo moderno no es tan sencillo. El Ejército indio por mucho tiempo ha sido una fuente de empleos para un País que batalla con el subempleo crónico.

Funcionarios del Gobierno en Nueva Delhi dicen que se esfuerzan para mejorar la vida de sus ciudadanos en lo más básico, lo que hace difícil canalizar más dinero al Ejército en un momento en que China hace incursiones en el patio trasero de India por tierra y por mar.

El Primer Ministro Narendra Modi ganó las elecciones en 2014 prometiendo reformar la economía y proporcionar el millón de empleos que se necesitan cada mes para satisfacer a su creciente fuerza laboral. Pero con las elecciones a la vuelta de la esquina, Modi ha pospuesto las promesas de reforma económica y ha adoptado las medidas populistas de costumbre.

“El impulso de este Gobierno es enfocarse más en el desarrollo económico, lo que tiene que preceder a la fortaleza militar”, dijo Amit Cowshish, ex asesor financiero para adquisiciones militares del Ministerio de Defensa. “Eso fue lo que hizo China —se enfocó en desarrollar su economía y luego se enfocó en conseguir su actual estatus militar. La diferencia es que China empezó 20 o 30 años antes que nosotros en términos de liberalización económica”.

The New York Times