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Por Pam Belluck

Por primera vez, un panel de salud, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos, ha recomendado una manera de prevenir la depresión durante y después del embarazo. Esta condición, conocida como depresión perinatal, afecta hasta a una en cada siete mujeres en EU e innumerables más a nivel mundial. He aquí una guía sobre qué estar atenta y cómo obtener ayuda.

¿Qué es la depresión perinatal y cuáles son las señales de que usted o un ser querido podría estar experimentándola?

La depresión perinatal puede ocurrir durante el embarazo o en cualquier momento en espacio de un año tras el parto. Como la define el panel, puede involucrar síntomas depresivos graves o leves que duran al menos dos semanas, incluyendo la pérdida de energía o concentración, cambios en los patrones de dormir y comer, sentimientos de inutilidad o pensamientos suicidas.
No es lo mismo que la tristeza postparto (“baby blues” en inglés), que es menos severa y no dura tanto.
 

¿Están algunas mujeres más en riesgo de la depresión perinatal?

Muchas cosas pueden elevar el riesgo de depresión de una mujer durante y tras el embarazo. Tener una historia personal o familiar de depresión es un factor de riesgo significativo. Otros incluyen un divorcio reciente o tensión en una relación; ser víctima de abuso o violencia doméstica; ser madre soltera o adolescente; tener un embarazo no planeado o indeseado. Las cargas económicas aumentan el riesgo.

El panel señaló que cualquier mujer con tan sólo uno de los factores de riesgo enumerados arriba debe buscar orientación para ayudar a prevenirla.
 

¿Qué formas de orientación son mejores y qué tan bien funcionan?

El reporte halló que quienes recibieron una de dos formas de orientación tenían 39 por ciento menos probabilidades que las que no la recibieron de desarrollar depresión perinatal. Un enfoque involucra la terapia cognitivo-conductual, que ayuda a las mujeres a sortear sus sentimientos y expectativas para crear ambientes saludables y brindadores de apoyo para sus hijos. El otro involucra la terapia interpersonal, incluyendo el desarrollo de habilidades para afrontar situaciones difíciles y ejercicios de juego de roles para ayudar a manejar el estrés y los conflictos en las relaciones.
 

¿Qué pasa con otros métodos de prevención?

En los 50 estudios que analizó el grupo de trabajo, hubo indicios de promesa con algunos enfoques, incluyendo la actividad física y tres programas en Europa que involucraban visitas al hogar por parte de parteras profesionales u otros proveedores de salud. Pero la evidencia del beneficio sólo fue suficientemente fuerte con la orientación.

El panel halló efectos negativos en los dos estudios pequeños con antidepresivos. Un estudio reportó casos de mareo y somnolencia entre mujeres que tomaron Zoloft. El otro reportó que más mujeres que tomaron Pamelor padecieron estreñimiento. Eso no significa que los antidepresivos no sean buenos para tratar la depresión en sí. Pero los estudios hasta ahora no sugieren que son el mejor método para prevenir la depresión relacionada con el embarazo antes de que se desarrolle.

Para quienes desarrollan depresión perinatal, ¿cómo puede tratarse?

Si tiene síntomas, debe buscar ayuda con un profesional de la salud. El tratamiento podría involucrar terapia, medicamento o ambos. El primer paso es saber que no está sola y que puede tratarse.

 The New York Times