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Por Kara Swisher

Si quiere saber por qué Mark Zuckerberg de repente está tan interesado en la privacidad, le tengo una palabra: datos.

“Mark toma decisiones con base en datos y no en valores”, dijo una persona familiarizada con el funcionamiento interno de Facebook, cuando le pregunté sobre el giro radical del director general este mes respecto a la nueva trayectoria de la industria de medios sociales que él prácticamente fundó.

Yo apostaría mucho a que Zuckerberg vio los datos que yo he visto que muestran que el futuro no luce bien para la gran app azul abotargada, infectada por rusos, indiscreta y transmisora de noticias falsas que lo volvió rico y poderoso y, ahora, muy vulnerable.

Esas cifras revelan que los medios sociales están en graves problemas entre los jóvenes y que está muy retrasado el cambio a una postura orientada a la privacidad que nunca fue parte de su ADN, salvo quizás como una línea dicha de paso en un comunicado de prensa.

Aunque Facebook siempre ha insistido en lo contrario, su compromiso de proteger la información de los usuarios ha sido débil en el mejor de los casos.

Sin embargo, ahora Zuckerberg ha escrito un mensaje de blog —sin un dejo de ironía y cero mención de los muchos abusos de privacidad que él ha presidido— anunciando que la compañía apostaría en grande a la mensajería privada y las comunicaciones protegidas para sus miles de millones de usuarios.

Ya sabe, igual que Snapchat.

Con el paso de los años, Facebook ha robado muchas ideas de Snapchat, la plataforma de mensajes efímeros. Eso ha sido particularmente evidente en Instagram, propiedad de Facebook, que hizo un plagio total de Snapchat Stories al crear... ¡Instagram Stories!

En una entrevista que me concedió, Kevin Systrom, cofundador y ex director general de Instagram, ni siquiera se tomó la molestia de disimularlo. Dijo que admiraba la creatividad de Evan Spiegel, fundador de Snapchat, y que tomar una buena idea y mejorarla era algo que siempre sucedía en la tecnología.

Eso está bien, supongo. Pero esta vez, Zuckerberg está hurtando mucho más, al esbozar un negocio futuro que luce muy parecido a Snapchat, combinado con un poco de la app china WeChat. Y, en gran medida, nada parecido a Facebook.

La conclusión más importante es que Zuckerberg al fin ha comprendido que la mensajería y los medios sociales son muy diferentes para los usuarios.
Recientemente vi datos internos de Snapchat que recalcaban este mensaje. Mostraban que la publicidad en Snapchat llega a más personas de entre 13 y 24 años en EU que los anuncios en Facebook, Instagram y Messenger combinados. Entre usuarios de 13 a 17 años, la brecha es aún más amplia.

Está claro que el joven grupo demográfico que Facebook codicia no está muy interesado en compartir contenido públicamente vía posts. Si así fuera, ¿acaso Zuckerberg habría visto la necesidad de hacer este anuncio? No lo habría hecho, ya que el muro de mensajes cargado de publicidad de Facebook sigue siendo una enorme mina de oro, y es mucho más difícil generar ese tipo de ganancias de un negocio enfocado en la mensajería privada.

Ése ha sido uno de los problemas de Snapchat, que es mucho más pequeño que Facebook. Pero la idea de Spiegel —que a la gente le importa mucho la privacidad y no quiere que la información que sube a internet sea vendida— continúa siendo excelente. Ahora Zuckerberg podría ser el que logre volverla rentable.

Así que, permítame por un minuto la siguiente comparación: Zuckerberg es a Bill Gates lo que Spiegel es a Steve Jobs.

Jobs siempre tuvo mejores ideas y mejor visión que Gates. Pero Apple pasó mucho tiempo en graves aprietos mientras Jobs promovía sus conceptos de alto nivel sobre seguridad, privacidad y diseño y simplicidad.

Gates, por otro lado, era todo un genio en modelos de negocios y sistemas, y claramente entendía la verdad deprimente de que el mínimo suficiente era lo suficientemente bueno para muchos consumidores.

Por supuesto, con el tiempo triunfó la creatividad de Jobs, con la llegada del iPod, que poco después fue seguido por el iPhone y, bueno, el resto es historia. Gates y su número 2 en Microsoft, Steve Ballmer, se burlaron de los esfuerzos de Apple antes de intentar frenéticamente dar marcha atrás. No dio resultado.

¿Recuerda el Zune de Microsoft? Yo tampoco.

Zuckerberg se ha referido a Gates como un mentor, y obviamente ha aprendido bien. Ya ha mostrado un talento para dar giros totales, al cambiar la compañía de computadoras de escritorio a dispositivos móviles en una de las acciones gerenciales más impresionantes en la historia de la tecnología.

Y ahora esto, una oportunidad de dejar atrás todos los dolores de cabeza que conlleva operar una enorme plataforma pública.

Tal vez el Facebook del futuro será diferente. Eso podría ser algo muy positivo para el mundo, y me da gusto que Zuckerberg haya decidido que el mapa trazado por Snapchat es el camino correcto.

Una persona con quien hablé comparó a Zuckerberg con un capitán que ha decidido no hundirse con un barco que tiene serias fugas: “simplemente va a saltar a otro barco en vez de reparar el primero. Y seguirá adelante”.

Creo que no queda mucho más que decir, salvo buena suerte, Mark.

 The New York Times