•  |
  •  |

Por Tiffany Hsu

Hace 15 años, un fanático del cine podía entrar a cualquiera de las 9 mil tiendas de Blockbuster y salir con un éxito de Steven Spielberg en la mano.

Hoy las opciones son limitadas para los que quieren rentar una copia física de “Salvando al Soldado Ryan” en algún lugar que no sea una biblioteca. Sólo quedan dos tiendas Blockbuster en el mundo. Dentro de poco, sólo habrá una.

El penúltimo Blockbuster, en Australia occidental, dejó de rentar videos el 7 de marzo y cerrará oficialmente a fin de mes. Esto convertirá al Blockbuster en Bend, Oregon, en único en su clase: un remanente corporativo, a un costado de la carretera, cerca de un puesto minorista de cannabis y un servicio de cremación de mascotas.

Sin embargo, esta no es una elegía para Blockbuster. Hubo suficientes cuando la empresa solicitó protección por bancarrota en el 2010, se contrajo a 300 tiendas y después prácticamente cerró.

Esto tiene que ver con la habilidad de la tienda en Bend para mantenerse a flote al tiempo que las industrias minorista y de restaurantes se han deshecho de cientos de tiendas en años recientes.

Cuando Sandi Harding, gerente de la sucursal de Blockbuster en Bend, se enteró de que estaría al frente del último establecimiento de las cadenas de renta de videos, publicó un mensaje animado en Facebook: “¡Cielos, es emocionante!”.

Blockbuster es tan simbólico de otra época que el corto de “Capitana Marvel”, ambientada en la década de los 90, abre con el personaje principal cayendo por el techo de una de sus tiendas.

La tienda en Bend se volvió parte de la franquicia de Blockbuster en el 2000. Cuenta con unos 4 mil clientes con membresía y agrega unos cuantos más todos los días, dijo Harding. Algunos de los clientes nuevos son turistas.

Al contrato de arrendamiento de la tienda aún le quedan varios años y sus dueños firman un convenio de licencia anual con Dish Network, que compró Blockbuster por 320 millones de dólares en el 2011.

“Casi nos ha revitalizado el ser la última tienda”, dijo Harding. “Nos tratan como celebridades”.

Una productora local de cerveza, 10 Barrel Brewing, elaboró una cerveza especial, The Last Blockbuster (El Último Blockbuster), y la sirvió en una fiesta en la tienda. Dos cineastas recaudaron casi 40 mil dólares en Kickstarter para terminar un documental acerca del establecimiento.

Una posible explicación de la longevidad de esta sucursal: Bend está en una región que Sally Russell, Alcaldesa de la Ciudad, describe como poseedora de “áreas enormes con comunidades muy pequeñas” que por lo general no tienen acceso fácil al internet de alta velocidad que se necesita para contenido vía streaming.

“Es como los vinilos antiguos y las personas que quieren volver a tener tornamesas”, dijo Russell. “Llegamos a un momento en el que algo que estaba pasado de moda vuelve a estar de moda. Definitivamente hay un interés por mantener con vida esta manera casi extinta de ver películas”.

 The New York Times