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Por Jack Ewing

GINEBRA — Después de años de prometer autos eléctricos, los fabricantes automotrices establecidos realmente empiezan a construirlos.

Pero se están dando cuenta de que un cambio a la energía de batería también requiere renovar sus argumentos de ventas. El alcance es el nuevo caballo de fuerza. La conectividad reemplaza el número de cilindros. Y la sustentabilidad es el nuevo símbolo de estatus.

La necesidad de ganarse a un público que todavía duda en comprar un auto que necesita media hora o más para recargarse se está volviendo más urgente a medida que los vehículos eléctricos se acercan a la producción en masa.

Docenas de autos eléctricos de marcas conocidas como Porsche, Volkswagen, Audi y Renault estarán disponibles este año o el próximo.

Es un momento de la verdad para las armadoras tradicionales, que han argumentado que su experiencia les permitirá evitar los problemas de arranque que ha sufrido Tesla.

La clave es hacer que tu auto parezca más atractivo y capaz que los demás. Pero muchas de las características que distinguen a los autos convencionales son la norma en los eléctricos.

Una forma en que Volvo y otras empresas están tratando de responder a los advenedizos es importando un poco de la vibra de Silicon Valley. Polestar, que se está posicionando como una marca separada de Volvo, presentó el Polestar 2 como si fuera la nueva versión del iPhone. Thomas Ingenlath, director ejecutivo de Polestar, entró a zancadas a un escenario en

Gotemburgo, Suecia, con una chaqueta color mostaza sobre pantalones y camiseta negros, y tenis blancos. Su presentación se centró en las características digitales del auto, como una pantalla táctil y un software de reconocimiento de voz de Google que permite al conductor solicitar indicaciones para conducir o pedir una canción en Spotify.

Cuando Ingenlath llegó a la parte sobre el interior “vegano” del Polestar 2, mostró una imagen de vacas que lucían contentas, presuntamente porque no estaban destinadas a convertirse en asientos de auto.

El argumento de ventas subrayó la suposición de los fabricantes de que la mayoría de los compradores de autos eléctricos será gente “verde”.

Pero los clientes de vehículos eléctricos prestan mucha atención a las mismas cosas que otros compradores de autos, como el precio de compra, dijo Olivier Murguet, vicepresidente ejecutivo de ventas de Renault.

Los autos eléctricos siguen costando miles de dólares más que los vehículos convencionales, principalmente por el costo de las baterías. Eso podría ser menos problemático de lo que parece. Los vehículos eléctricos que ya están rodando están conservando bien su valor, dijo Murguet. Esto permite a los fabricantes ofrecer plazos de arrendamiento atractivos porque saben que los autos tendrán un buen precio de reventa.

La pregunta es si alguno de los fabricantes automotrices establecidos puede generar ruido tan eficazmente como Elon Musk, el director ejecutivo de Tesla. Pese a los problemas de Tesla, Musk infunde respeto por transformar la imagen de los autos eléctricos en vehículos de desempeño deseables.

“Tesla hizo mucho para construir el mercado de los autos eléctricos”, dijo Detlev von Platen, director de ventas y mercadotecnia de Porsche. “Tenemos mucho respeto por lo que han logrado. Son una referencia para nosotros”.

The New York Times