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Por Vindu Goel y Sheera Frenkel

NUEVA DELHI — Tras un bombazo suicida el 14 de febrero en Cachemira, la región fronteriza disputada, India acusó a su vecino Pakistán de albergar a los atacantes. Los dos países rápidamente intercambiaron ataques aéreos.
En línea, otra batalla se libraba.

Un video que circuló ampliamente en Facebook y otros servicios afirmaba mostrar un ataque aéreo lanzado por India contra un presunto campamento terrorista en Pakistán. De hecho, fue tomado de un videojuego. Fotografías de cuerpos sin vida envueltos en sábanas blancas, presuntamente de milicianos paquistaníes abatidos en el ataque, en realidad mostraban a víctimas de una ola de calor del 2015. Y medios noticiosos locales se apresuraron para subir fragmentos de información “exclusiva” sobre las hostilidades, en su mayoría totalmente falsa.

El diluvio de publicaciones falsas dio a Facebook una probadita de lo que está por venir al tiempo que se ponen en marcha las elecciones indias, las más grandes del mundo. 

El Primer Ministro Narendra Modi y su Partido Bharatiya Janata buscan otros cinco años en el poder, y se espera que hasta 879 millones de personas voten en el curso de cinco semanas que iniciaron el 11 de abril.

Sin embargo, Facebook está batallando para lidiar con la desinformación en su red social principal y en WhatsApp, su popular servicio de mensajería.

Este mes, la compañía anunció que había retirado cientos de páginas y cuentas engañosas asociadas con el BJP y su principal rival, el Congreso Nacional Indio, muchas de las cuales estaban publicando información falsa.

Raja Singh, un apasionado legislador hindú de derecha, se refiere a los musulmanes como “asesinos de vacas” —una frase provocativa que ha llevado a algunas muertes ya que la mayoría hindú del País considera que las vacas son sagradas.

Facebook eliminó la página de Singh en la red social, luego de que The New York Times indagó sobre ello.

India —donde la compañía tiene 340 millones de usuarios, más que en cualquier otro país— plantea retos específicos. Las publicaciones y videos en más de una docena de idiomas habitualmente confunden al software de filtración automatizada de Facebook y a sus moderadores humanos, que en gran medida están desarrollados en torno al inglés.

Muchas publicaciones problemáticas provienen directamente de los candidatos, los partidos políticos y los medios. Y en WhatsApp, donde los mensajes están encriptados, la compañía tiene poca visibilidad de lo que está siendo compartido.

Por primera vez, la Comisión Electoral del País ha pedido a los servicios en línea que controlen el contenido relacionado con las elecciones.
Todos los partidos políticos importantes de India tienen sofisticadas estrategias de desinformación, que incluyen publicar fotos y videos falsos y manipulados y coordinar publicaciones a través de una red de voluntarios y seguidores remunerados.

Durante el último año, Facebook se ha apoyado en organizaciones independientes para verificar a diario los datos de un puñado de publicaciones en India.

No obstante, algunos verificadores podrían estar contribuyendo a la desinformación. Alt News, un sitio indio de verificación de datos, encontró recientemente que dos de los socios de la red social habían publicado repetidamente información falsa relacionada con Cachemira.

Pratik Sinha, el fundador de Alt News, dijo que Facebook no parecía ver las noticias falsas como un problema serio. “Todo esto es un esfuerzo de relaciones públicas”, declaró.
Ajit Mohan, un ex ejecutivo de Fox que se convirtió en el primer director de Facebook en India, comentó que la compañía reconocía que tenía más trabajo por hacer.

 The New York Times