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Por Andrew Ross Sorkin

Hace exactamente un año, Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Facebook, testificó ante el Congreso de EU y se disculpó por el papel de su compañía en posibilitar “noticias falsas, interferencia extranjera en las elecciones y discurso de odio”.

Aunque no abordó todos los problemas de las grandes corporaciones de tecnología, una regla simple que apuntala al sistema bancario podría hacer mucho para limpiar las redes sociales.

El concepto es “conoce a tu cliente” y es directo: en vista de preocupaciones sobre privacidad, seguridad y fraude, ningún banco tiene permitido aceptar un cliente nuevo sin verificar su existencia y aprobar sus antecedentes.

¿Qué pasaría si las redes sociales tuvieran que verificar a sus usuarios de la misma forma?

La idea de aplicar una regla así a las redes sociales ha sido planteada antes, pero no ha logrado afianzarse. Ahora podría ser el momento justo.

Hay que tomar en cuenta esto: Facebook ha dicho que canceló más de 1.5 mil millones de cuentas falsas entre abril y septiembre del año pasado.

Primero, reconozcamos las consideraciones prácticas. Verificar el inmenso universo de quienes están en las redes sociales sería una tarea colosal. Tan sólo Facebook tiene una base reportada de usuarios de 2.3 mil millones de personas.

Sin embargo, Facebook y Twitter, aprecian, por lo menos, la importancia de la verificación como concepto: ambas ofrecen marcas de color azul para confirmar la autenticidad de un pequeño porcentaje de usuarios, como celebridades.

Luego están las quejas legítimas respecto a que los sitios de redes sociales ya saben demasiado sobre los usuarios. ¿Quién querría que sepan todavía más? ¿Qué harían las compañías para proteger la información personal mejor de lo que han hecho en el pasado?

Si se expandiera la verificación de usuarios, la cantidad de discurso de odio y noticias falsas que contaminan las plataformas de redes sociales menguaría. Y sería difícil para las compañías ignorar lo que quede.

Una versión modificada de lo que sucede en la industria de servicios financieros es una posibilidad para cómo podría funcionar la verificación.

Cuando uno abre una cuenta bancaria, típicamente tiene que proporcionar información personal, que entonces es comprobada para asegurar que uno es una persona real. La verificación también se utiliza para determinar si uno tiene o no antecedentes penales. Este tipo de comprobación ayuda a proteger a los bancos.

Si introducir un sistema universal a esa escala es demasiado intimidante, ponerlo a prueba primero en EU y Canadá podría ser una forma de comenzar.

Pero la necesidad de una regla de “conoce a tu cliente” podría adquirir nuevo apremio al tiempo que las redes sociales evolucionan para convertirse en servicios de mensajería privada totalmente encriptados, como Zuckerberg ha indicado que planea hacer con Facebook.

Es un objetivo loable, pero si los usuarios son falsos, o por lo demás no pueden rendir cuentas, desde un principio, la facilidad con la que podrían difundir información errónea en redes encriptadas tendría implicaciones aún más inquietantes.

Es decir, al menos que haya un mecanismo viable para responder por identidades individuales —para que las redes conozcan a sus clientes. Sencillamente parece sentido común.

 The New York Times