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Por William J. Broad

Los teléfonos celulares conocidos como 5G, o quinta generación, representan la vanguardia de una era inalámbrica rica en interconectividad. El país que domine esta nueva tecnología obtendrá una ventaja competitiva durante gran parte de este siglo, opinan analistas.

No obstante, una cadena televisiva ha estado provocando preocupaciones. “Podría matarlos”, dijo recientemente una reportera de televisión a los espectadores.

Agencias de inteligencia de Estados Unidos identificaron a la televisora rusa RT America como uno de los principales medios entrometidos en la elección presidencial del 2016. Ahora, vincula a la 5G con cáncer cerebral, infertilidad, autismo, tumores en el corazón y el mal de Alzheimer; afirmaciones que carecen de bases científicas.

Sin embargo, aun cuando RT America hace todo lo posible para generar miedo en los espectadores estadounidenses, el Presidente ruso, Vladimir V. Putin, ordenó el lanzamiento de redes 5G rusas en un tono optimista.

“Debemos mirar al futuro”, dijo, de acuerdo con Tass, la agencia noticiosa rusa. “El desafío para los próximos años es organizar el acceso universal a la internet de alta velocidad, para comenzar las operaciones de los sistemas de comunicación de quinta generación”.

La red 5G también es un creciente punto de fricción entre Washington y Beijing, con cada país alineando aliados en lo que se ha vuelto una competencia tecnológica. Se considera que quizá Moscú y Beijing formen un bloque político 5G.

Cientos de blogs y sitios web parecen estar tomando las alarmas de la televisora sobre la red 5G, y casi nunca mencionan los orígenes rusos de la noticia.

Anna Belkina, directora de Comunicaciones de RT en Moscú, defendió la cobertura acerca de la red 5G. “A diferencia de muchos otros medios, nosotros mostramos la amplitud del debate”, dijo.

Todos los teléfonos celulares utilizan ondas de radio. RT America se refiere a las señales como “radiaciones”, asociándolas con rayos muy fuertes del extremo lejano del espectro electromagnético, tales como los rayos X y los ultravioleta, que en altas dosis pueden dañar el ADN y causar cáncer. Pero las ondas de radio empleadas en la comunicación celular se ubican en el extremo opuesto del espectro, entre las frecuencias de transmisión de radio y los colores del arco iris de luz visible.

Las frecuencias usadas en la red 5G permiten que más información sea transmitida de manera más rápida.

Los oponentes afirman que las altas frecuencias harán que los nuevos teléfonos y las torres celulares sean nocivas. “Entre más alta la frecuencia, más peligrosa es para los organismos vivos”, dijo un reportero de RT.

Exactamente lo contrario es la verdad, dicen científicos. Entre más alta es la frecuencia, menos penetra en la piel humana, lo que reduce la exposición de los órganos internos del cuerpo.

RT America se vale de las filas de activistas anticelulares para librar su campaña. Algunos han despotricado durante décadas contra los celulares, las líneas eléctricas y otras fuentes cotidianas de ondas electromagnéticas. Gran parte de su trabajo no aparece en revistas científicas prestigiosas, sino en informes poco conocidos, publicaciones y panfletos autopublicados.

 The New York Times