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Por Ivan Nechepurenko y Andrew E. Kramer

MOSCÚ — Aún al tiempo que Rusia se ha abierto paso a la fuerza de vuelta al escenario mundial políticamente, su economía sufre de un crecimiento estancado e ingresos a la baja.
El Presidente Vladimir V. Putin tiene un plan para cambiar eso —e involucra pianos.

Los funcionarios del Kremlin están promoviendo un nuevo plan de estímulo de seis años y 440 mil millones de dólares, cubriendo una docena de sectores de la economía. Están los clásicos esfuerzos de gasto cuantioso, como construir carreteras y aeropuertos. Y luego el plan se pone creativo.

Requiere que Rusia compre 900 pianos y construya 50 pistas de hielo techadas. Para el 2024, los científicos rusos publicarán 200 artículos sobre genética en revistas de prestigio, señala el plan.

Los detractores lo están llamando un paso hacia atrás que extendería el papel del Estado en las decisiones económicas, hasta el nivel de compras realizadas por las escuelas de música clásica.

Lo compararon con Gosplan, el modelo económico planeado de la era soviética, y llega unos meses luego de que se les pidió a empresarios en Rusia que incrementaran las inversiones de capital. También es otro esfuerzo por evadir las sanciones de EU y Europa.

El plan predice que las medidas animarán a la sociedad rusa, reducirán la pobreza a la mitad y aumentarán la esperanza de vida promedio de 73 a 78 años.

En una entrevista, Maksim S. Oreshkin, Ministro de Economía de Rusia, desechó las comparaciones con la planeación de la era soviética.

“Hemos establecido metas muy ambiciosas”, dijo Oreshkin. “El crecimiento económico es sólo una de ellas. Hemos fijado muchas otras que afectarán directamente la calidad de vida de la gente”.

Éste es el giro más reciente en la historia económica postsoviética de Rusia. En la última década, el Kremlin ha estado batallando para poner sus finanzas en orden al tiempo que han caído los precios del petróleo y se han impuesto sanciones luego de que anexó a Ucrania en el 2014.

Rusia ha operado un superávit presupuestario como precaución contra futuras sanciones y echó mano de su suministro petrolero como salvaguarda. Ahora tiene casi 500 mil millones de dólares en reserva. Pero los economistas apuntan que eso ha llevado a un crecimiento raquítico porque retiró dinero de la economía.

Los Proyectos Nacionales es un plan, igual que otros en los últimos seis meses, para cambiar el énfasis de la demanda del consumidor a inversiones encabezadas por el Estado como fuente de crecimiento.

Rusia también sigue comprometida con atraer inversión privada, aseguró Oreshkin. Pero podría haber un problema: las guerras comerciales de EU con China y otros podrían desacelerar la economía global, perjudicando también a Rusia.

Algunos economistas independientes están desconcertados respecto a cómo se podrían alcanzar los objetivos del plan. Una meta establecida es duplicar la tasa de crecimiento actual para que la economía de Rusia crezca más rápido que el promedio global.

No obstante, muchos economistas dicen que es casi seguro que el gasto de estímulo por sí solo fracase en este objetivo. La nueva actividad empresarial repuntará sólo con una reestructuración del sistema judicial para proteger los derechos de la propiedad, afirman.

 The New York Times