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Por Carl Zimmer

Meteorólogos estadounidenses veían imágenes de radar en California la noche del 4 de junio cuando detectaron lo que parecía ser una amplia franja de lluvia. Pero no había nubes.

Los meteorólogos contactaron a un observador del clima amateur directamente bajo la misteriosa perturbación. No lo estaba empapando la lluvia. En cambio, veía catarinas por todas partes.

Al parecer, el radar había detectado una nube de catarinas migrantes que se extendía 130 kilómetros, con un denso núcleo de 15 kilómetros de ancho flotando a entre mil 525 y 2 mil 740 metros en el aire. Pese a lo gigantesco del enjambre, los meteorólogos le perdieron la pista. Las catarinas desaparecieron.

Comparadas con otras migraciones animales, las migraciones de insectos son un misterio científico. Incluso en grandes números, los insectos se mueven de un lugar a otro sin que se noten mucho.

“Las migraciones en sí son totalmente invisibles”, dijo Jason Chapman, ecologista en la Universidad de Exeter, en Gran Bretaña.
Chapman y sus colegas operan una red de pequeñas estaciones de radar en Inglaterra diseñadas para examinar el cielo las 24 horas del día, detectando insectos.

“Tenemos mucha información sobre todo insecto individual que sobrevuela, incluyendo un indicador de la forma y una medida de su tamaño”, dijo Chapman.

En fecha reciente, Chapman y sus colegas decidieron escanear sus imágenes para detectar sírfidos.

Los sírfidos son inofensivos, pero han evolucionado para imitar a los insectos con aguijón, como las abejas, como una manera de ahuyentar a los depredadores.

Los sírfidos proporcionan dos grandes beneficios ecológicos. En estado de larvas, defienden los jardines y granjas al comer áfidos. De adultos, polinizan flores al alimentarse del néctar y polen.

Para calcular los sírfidos que migran por el sur de Inglaterra, Chapman y su equipo determinaron en el laboratorio la marca distintiva en el radar del sírfido conocido como mosca cernidora, y luego la buscaron en escaneos hechos por sus estaciones de radar.

Los resultados, publicados en junio en la revista Current Biology, revelaron enjambres de los insectos que pasaban volando. Los científicos estiman que hasta 4 mil millones de sírfidos entran y salen del sur de Inglaterra cada año.

Esta migración masiva tiene una gran influencia en el medio ambiente. Chapman y su equipo estiman que las larvas producidas por los sírfidos migrantes cada año en el sur de Inglaterra devoran un promedio de 6 billones de áfidos, que juntos pesan unas 6 mil 350 toneladas.

Los sírfidos visitan miles de millones de flores cada año. Los investigadores estiman que los sírfidos importan de 3 mil millones a 8 mil millones de granos de polen al sur de Inglaterra en la primavera, y se llevan con ellos entre 3 mil millones y 19 mil millones de granos de polen cuando vuelan al sur en el otoño.

Los insectos también son nutritivos. Muchos son comidos por depredadores; los otros fertilizan el suelo después de morir. Componen unas 70 toneladas de biomasa, repletas de 35 millones de calorías, estiman los científicos.

“Creo que la gente se impresionará por la escala de las migraciones y la importancia de los servicios al ecosistema”, dijo Chapman.

 The New York Times