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Por Michael Corkery

La etiqueta de comercio justo fue creada hace décadas para ayudar a los productores artesanales en países en desarrollo. Ahora, hay balones de futbol y jabones de comercio justo. Lo que sigue para el movimiento: la industria lechera de EU.

El productor de yogurt Chobani está trabajando con Fair Trade USA, una organización sin fines de lucro en California, para crear una etiqueta que indicaría que la leche en sus productos provino de granjas que trataron a sus trabajadores y vacas compasivamente.

Chobani pagará un sobreprecio por leche suministrada por granjas que acepten el proceso de revisión Fair Trade USA, en el que auditores inspeccionan periódicamente la manada, entrevistan a trabajadores y analizan cuestiones ambientales, como los escurrimientos.

Chobani dice creer que el sobreprecio puede destacar las buenas prácticas en una industria que está bajo presión. Los ambientalistas están preocupados por las emisiones de carbono de las vacas, algunos detractores cuestionan los beneficios a la salud de la leche y muchos agricultores pequeños están hundidos en deuda.

“¿Cuándo se convirtió la granja en este lugar culpable?”, preguntó Hamdi Ulukaya, fundador y director general de Chobani. “Era un lugar mágico”.

La relevancia de los comentarios de Ulukaya fue subrayada en junio por un video encubierto de trabajadores abusando brutalmente de becerros en una granja grande que provee leche para la marca de especialidad Fairlife. Fairlife y Coca-Cola, que distribuye la leche alta en proteínas y es un inversionista en la marca, han asegurado que están incrementando las inspecciones y la capacitación en bienestar animal en sus proveedores.

Tras años de crecimiento rápido, impulsado en buena parte por la popularización que Chobani hizo del yogurt griego, el mercado se ha estado enfriando. Las ventas de yogurt de Chobani han seguido creciendo, aún al tiempo que ha bajado la demanda total.

La etiqueta de comercio justo podría dar lustre a la marca de Chobani entre su base de consumidores conscientes de la salud y los problemas sociales en ambas costas de EU. Hace unos años, la compañía atrajo atención al contratar a un gran número de refugiados, desatando llamados de detractores a boicotear la marca.

Fair Trade USA, iniciada en 1998 para ayudar a los productores cafetaleros por todo el mundo, recientemente empezó a trabajar con una variedad de granjas en EU. Las etiquetas cubren 40 categorías y generaron unos 105 millones de dólares en sobreprecios para productores el año pasado, dijo Paul Rice, fundador del grupo.

Jeremy Brown, un granjero en NY, afirmó que apoyaba cualquier esfuerzo por ayudar a los consumidores a apreciar la labor que conlleva operar una granja como la suya, que tiene unas 2 mil 900 vacas.

The New York Times