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Por William J. Broad

Pocas maravillas de las profundidades carentes de sol parecen ser tan poco probables como los peces de la orden de los lophiiformes, criaturas que tienen un señuelo bioluminiscente en sus cabezas frente a dientes afilados y puntiagudos estilo agujas. Son peces que pescan.

Típicamente, el apéndice de tejido que se extiende de la frente brilla en la punta. Los lophiiformes pueden mover el señuelo para imitar carnada viva, utilizando sus afilados dientes no sólo como dagas, sino como barrotes de una jaula. Algunos pueden abrir sus mandíbulas y sus estómagos tanto que pueden atrapar presas más grandes que ellos mismos.

Los lophiiformes aparecieron en el radar de la ciencia en 1833, cuando uno fue encontrado en las costas de Groenlandia. Desde entonces, los científicos principalmente han estudiado especímenes de redes. Pero en las últimas dos décadas, los exploradores han tenido vistazos de las criaturas en sus hábitats y han utilizado cámaras para grabarlas.

En el 2014, Bruce H. Robison, un biólogo en el Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterey, en California, vio a un lophiiforme conocido como el diablo negro en la bahía, y lo grabó nadando. “En lugar de examinar peces muertos, ahora estamos haciendo estudios conductuales”, dijo.

Los científicos han identificado 168 especies de lophiiformes.

Las primeras grabaciones de video submarino se realizaron en 1999. Científicos del Instituto Oceanográfico Woods Hole, en Massachusetts, habían instalado un observatorio submarino entre California y Hawai. Los operadores de un robot vieron a peces dejándose llevar por la corriente del fondo boca arriba, con sus largos apéndices colgando hacia abajo. Un estudio

del 2002 dijo que aparentemente estaban buscando atrapar presas por arrastre.

El video más reciente en ser dado a conocer al público fue filmado en las aguas frente a las Islas Azores por un equipo de la Fundación Rebikoff-Niggeler. En el 2016, Kirsten y Joachim Jakobsen estaban en un sumergible cuando vieron a una lophiiforme hembra “resplandeciente en luces bioluminiscentes”, según describió la revista Science al pez, identificado como un diablo del mar. Grabaron a un macho enano fusionado a su vientre —un donador de esperma permanente. Los machos de esa especie jamás habían sido vistos por humanos.

Robison señaló que las características de los lophiiformes tienen sentido en un mundo gélido y oscuro.

“Parte de lo que se nos hace atractivo respecto a otros peces es que son torneados y aerodinámicos y diseñados para la velocidad”, dijo. “Eso es atractivo. Pero la mayoría de los lophiiformes no están diseñados para la velocidad. Su enfoque depredador es la emboscada. Atraen a sus presas”.

The New York Times