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Por Sui-Lee Wee

BEIJING – Garlic estaba muerto y no había nada que Huang Yu pudiera hacer al respecto. Así que un frío día de invierno, enterró el cadáver de su gato en un parque cerca de su casa.

Horas después, aún devastado, el hombre de negocios de 22 años recordó un artículo que había leído acerca de la clonación de perros en China. ¿Y si algún día reviviera a Garlic?

“Garlic es irreemplazable para mí”, comentó Huang, quien desenterró a su gato británico de pelo corto y lo puso en el refrigerador como preparación para la clonación. “Garlic no dejó nada para generaciones futuras, así que sólo podía clonarlo”.

Eso lo llevó a Sinogene, una compañía de clonación de mascotas en Beijing. Unos 35 mil dólares y siete meses más tarde, Sinogene produjo lo que los medios de comunicación oficiales de China llamaron el primer gato clonado del País.

Mi Jidong, director ejecutivo de Sinogene, afirmó que la empresa decidió comenzar a clonar mascotas en 2015 tras realizar una encuesta que mostró que había demanda. La empresa ha clonado a más de 40 perros a un costo de 53 mil dólares cada uno. Mi dijo que más de 100 personas han almacenado muestras de ADN de sus mascotas con la expectativa de clonarlas.

Desde que los científicos chinos clonaron a una cabra en el 2000, han logrado producir los primeros clones de primate en el mundo y crear perros superfuertes al alterar sus genes. El año pasado, un científico chino dejó pasmado al mundo cuando anunció que había creado a los primeros bebés genéticamente modificados.

“Satisface las necesidades espirituales del dueño e incrementa su felicidad”, afirmó Wang Chuduan, profesor en la Universidad de Agricultura de China, en Beijing. “Hay una demanda en el mercado. Entonces, ¿cuál es el problema?”.

Sinogene tiene ambiciones más allá de los perros y gatos: están clonando un caballo. Mi afirmó que la siguiente meta importante será clonar animales en peligro de extinción, incluyendo a osos panda y al tigre del sur de China.

Los detractores sostienen que la clonación de mascotas es inhumana. No está claro qué sucederá con los animales resultantes ni el impacto que causarán cuando se mezclen con el acervo genético más amplio. El dinero podría invertirse mejor en el cuidado de los animales existentes, señalan.

Los científicos implantaron células del gato original de Huang en óvulos recolectados de otras gatas. Se implantaron 40 embriones clonados en cuatro gatas subrogadas. Eso resultó en tres embarazos, dos de los cuales no se lograron, dijo Chen Benchi, director del equipo de experimentos médicos de Sinogene.

En su primera reunión con el nuevo Garlic en agosto, Huang descubrió que la clonación no había producido una copia exacta de su mascota anterior. Al clon le faltaba una mancha negra en el pelaje que decoraba la barbilla de Garlic. Sinogene explicó que los clones pueden tener ligeras diferencias en el pelaje o el color de los ojos y que una compañía ajena a la empresa había comprobado que el ADN coincidía.

“Mentiría si digo que no me sentí un poco decepcionado”, dijo Huang. “Pero también estoy dispuesto a aceptar que hay ciertas situaciones en las que la tecnología tiene sus limitaciones”.

Mi afirmó que podría ser posible utilizar inteligencia artificial para trasplantar los recuerdos de la mascota original a la clonada, pero no era algo que su compañía intentaría hacer aún.

“Es una forma de imaginar el futuro”, dijo.

The New York Times