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Por Jack Ewing

WOLFSBURGO, Alemania — Una grúa retiró hace poco el enorme logotipo de VW que estaba en lo alto de la sede de 14 pisos de Volkswagen en Wolfsburgo. Después del anochecer del 9 de septiembre, una grúa colocó uno actualizado y más moderno en su lugar.

La nueva cara corporativa es parte de un esfuerzo de Volkswagen hacia los vehículos sin emisiones y lejos de un escándalo por emisiones de diesel que le ha costado miles de millones de dólares, dañado su reputación y enviado a ejecutivos a prisión.

En el Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt el 10 de septiembre, VW presentó su ID.3 totalmente eléctrico, el primero en una alineación planeada de vehículos eléctricos (VEs) baratos producidos en masa. Volkswagen espera vender un millón de unidades al año para el 2025. La unidad Porsche de la compañía también presentó su primer vehículo totalmente eléctrico, el sedán Taycan.

Volkswagen se ha rezagado contra competidores como Renault, Nissan y General Motors en materia de vehículos eléctricos. Pero sus ejecutivos argumentan que la compañía está ahora comprometida con lo eléctrico y en hacer algo que ninguno de sus rivales ha podido lograr: vender un auto pleno de funciones que opera con batería a un precio que puede competir con los autos que operan con combustibles fósiles.

En lugar de un producto de nicho que atrae en su mayoría a compradores adinerados con conciencia ambiental, dijeron ejecutivos de Volkswagen, el ID.3 tiene como objetivo ser para los autos eléctricos lo que fue el Bocho en su apogeo de la posguerra, la entrada a una forma de movilidad previamente inalcanzable.

Los ejecutivos en Volkswagen, que el año pasado desplazó a Toyota como el fabricante automotriz más grande del mundo, han insinuado que las economías de escala les han permitido llevar el costo de las baterías en el ID.3 por debajo de los 100 dólares por kilowatt hora, el punto en el que los autos eléctricos se vuelven mucho más baratos que los modelos de combustión interna. Los analistas no habían anticipado que los costos cayeran tanto hasta dentro de varios años más.

El auto, un hatchback de cuatro puertas, saldrá a la venta este año en Europa, con un precio base de menos de 30 mil euros, o 33 mil dólares, en el mismo rango que un Volkswagen Golf bien equipado. Eso es alrededor de 20 mil euros menos que un Tesla Modelo 3 en Europa, pero 8 mil euros más caro que el precio inicial para un Renault Zoe, un subcompacto eléctrico.

El ID.3 da una impresión más llamativa que el Zoe y tiene funciones como un sistema de navegación que exhibe información en el parabrisas, para que los conductores puedan mantener la vista en el camino.

De todos modos, el esfuerzo eléctrico de Volkswagen es riesgoso. Las ventas de autos que funcionan con batería en Europa aumentaron 84 por ciento en la primera mitad del año, a 173 mil, de acuerdo con JATO Dynamics, pero representan menos del 2 por ciento del mercado total, y la infraestructura para recargas sigue siendo limitada.

Volkswagen planea comenzar a vender un auto eléctrico en Estados Unidos a fines del año próximo, pero no ha brindado detalles sobre el precio. Ralf Brandstätter, director de operaciones para la división que produce los autos de marca Volkswagen, indicó que probablemente sería un vehículo deportivo utilitario.

El ID.3 remonta sus orígenes a una reunión de crisis entre ejecutivos de alto nivel en octubre del 2015, dijo Brandstätter.

Unas semanas antes, la compañía había confesado alterar autos a base de diesel para ocultar emisiones ilegalmente altas. Estaba claro que el escándalo conduciría a enormes multas y devastaría le imagen de Volkswagen.

Los ejecutivos decidieron desarrollar lo que llaman una Plataforma Modular Eléctrica, una colección de componentes para modelos eléctricos con cero emisiones en el tubo de escape.

Se necesitan al menos tres años para desarrollar una plataforma modular nueva. Si el escándalo no hubiera incitado a Volkswagen a fines del 2015, la compañía tal vez no estaría en posición de producir autos eléctricos de forma masiva el día de hoy.

The New York Times