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Hace no mucho surgieron publicaciones en este medio de comunicación relacionadas con una supuesta convocatoria realizada por el Comité de Liderazgo Sandinista (CLS) de una institución del Estado, con la finalidad de que su militancia se integre a trabajar por la conquista del voto. Tal información se denominó “pan por votos” y la generalizaron a todas las instituciones del Poder Ejecutivo.

Para nadie es un secreto que en cada una de las instituciones del Estado la militancia sandinista se han organizado en sus respectivos CLS –decía Carlos Fonseca que “En cada barrio, fábrica, centro de estudio, oficina, templo, debe formarse un Comité Sandinista…”, hacerlo no es una falta, mucho menos un delito, nuestra Constitución Política refiere en su artículo 55 que “Los ciudadanos nicaragüenses tienen derecho de organizar o afiliarse a partidos políticos, con el fin de participar, ejercer y optar al poder; de previo en su artículo 32 señala que “ninguna persona está obligada a hacer lo que la ley no mande, ni impedida de hacer lo que ella no prohíbe” y leyendo la Ley Electoral nos damos cuenta de que no existe impedimento alguno para que la militancia de cualquier partido se organice en determinado lugar, por el contrario, el artículo 62 refiere que es un derecho del partido político “organizarse libremente en todo el territorio nacional” y además permite “recaudar los fondos necesarios para su funcionamiento”, por aquello de las cotizaciones de sus militantes. Así es que, de ser cierta tal comunicación, debe ser orientada a los militantes sandinistas y no a otros, y eso es de elogiar.

Es más, creo que desde mucho más antes los militantes sandinistas trabajadores del Estado debieron estar dispuestos en cada uno de sus territorios integrados mano a mano con la militancia de los barrios, comarcas y caseríos impulsando las tareas de la Revolución, demasiado tiempo esperaron los CLS institucionales para que estos compañeros se integraran a trabajar en su comunidad, si bien es cierto que en cada centro laboral también se está aportando, de igual manera lo es que el día domingo 6 de noviembre los votos con que ganaremos las elecciones marcharán de cada casa en nuestros territorios directamente a las JRV y tiene que ser con el impulso de toda la militancia sandinista, trabajadores y desempleados.

Ahora, no es porque la costumbre se haga ley, y todo aquellos que supimos que hacían los gobierno neoliberales en contra de los trabajadores lo estemos repitiendo, para nada. Sencillamente es que dónde hay más de un sandinista allí se forma un CLS por la necesidad de estar organizados y prestos a cumplir cualquier tarea que nos permita seguir siendo el Gobierno preocupado por las mayorías, el gobierno transformador de esta sociedad, el gobierno del Bien Común.

Así es que no debemos preocuparnos, quizás lo más cercano a alguna contravención es lo que señala el Artículo 107 de la Ley Electoral relacionado a la prohibición de utilizar los bienes propiedad del Estado para fines de propaganda política y el proselitismo en las oficinas públicas, durante los 65 días de campaña electoral y pues la campaña inicia hasta fines de agosto.