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Recibí un cheque a mi nombre y/o el de mi instituto. Un documento que puede depositarse en una cuenta o bien ser cambiado por el suscrito. Llego a Bancentro, a cambiarlo, y me dicen que por política del banco únicamente puedo depositarlo y como no tengo cuenta con dicho banco, debo pedir al librador que me lo vuelva a elaborar para que salga únicamente a mi nombre. La frase “por política del banco” me pareció prepotente y arbitraria. Pregunto: ¿puede un banco arrogarse tal disposición? ¿Lo permite la Superintendencia de bancos y las leyes mercantiles?
Después de mostrar mi desacuerdo, pude cambiar tal cheque gracias a la “indulgencia” de la gerente de sucursal, quien no me pudo mostrar un documento de la Superintendencia que les autorizara tal medida. Adicionalmente, a manera de ejemplo, la gerente me dice que Bancentro no cambia un cheque si no se presenta la cédula. No era mi caso, pero le hice una consulta: ¿si por alguna razón minutos atrás hubiera perdido mi cédula y presento la licencia de conducir, en la cual aparece el número de cédula, no me lo cambiarían? La respuesta fue un NO rotundo. Pregunto: ¿puede una institución privada desconocer un documento oficial de una institución del Estado de Nicaragua, como es la Policía Nacional? El argumento es que lo hacen para protegerse de fraudes, según me dijo la gerente de la sucursal bancaria. ¡Los pájaros tirando a la escopeta! Si los especialistas en fraudes son los bancos, ¿o es que los Cenis, las quiebras y liquidaciones bancarias fueron inocentes actos de beneficencia?
Este asunto de la cédula se ha vuelto una moda arbitraria, casi que la piden hasta para montarse al bus. Y lo peor es que quienes la piden solicitan al dueño que escriba el número de la cédula. Pregunto: ¿si es por seguridad, por qué no lo anota quien lo solicita? ¿Quién les garantiza que no les escriben cualquier número inventado?
¿Y qué decir de las cuentas bancarias que no tienen movimiento? Si usted tiene una cuenta sin movimiento por seis meses, le aplican multas y multas, hasta que un día, por tantas multas se queda sin dinero. ¡Habrase visto! No les basta utilizar nuestro dinero casi de gratis si lo comparamos con los intereses que ellos cobran, si no, que además te lo roban. Insisto, lo roban, porque no tiene otro nombre el hecho que te comiencen a retirar de tu cuenta el dinero que has depositado.

Otra arbitrariedad, tolerada como toleramos tantas cosas en este país, son los famosos retenes con mecates en las entradas a zonas de turismo en la época de verano. ¿Por qué tengo que pagar para ir a un lugar público? ¿Acaso la Constitución de Nicaragua no me garantiza el libre acceso y desplazamiento por todo el territorio nacional? Dicen que lo hacen para mantener limpias las playas y mejorar las carreteras. Entonces ¿qué camino toman los fondos asignados al Instituto de Turismo y las alcaldías que se entregan vía Presupuesto General de la República? Presupuesto que los nicaragüenses cubrimos con nuestros impuestos. Pero lo peor de esa arbitrariedad es que ni las playas están limpias ni las carreteras tienen un adecuado mantenimiento.

Para concluir, otra arbitrariedad que aceptamos como corderitos es el registro de la carretilla de compras en Pricesmart. Qué dóciles y obedientes he visto a ministros, jueces y altivos ejecutivos, frente al revisor, que a la salida, constata si no llevas “algo equivocado”. ¿Dónde queda nuestra dignidad? Aaah me dice alguien: es que así es en los Estados Unidos… ¿Y? Que lo sigan haciendo allá pero no aquí. ¿Por qué tienen que dudar de la honradez de sus clientes estas empresas? ¿Es que serán tontos los dueños de supermercados y otras tiendas de autoservicio que no cometen semejante atropello en contra de nuestra dignidad? ¿Para qué sirve entonces el trabajo de los supervisores visibles y encubiertos, más las cámaras, también visibles y encubiertas que vigilan cada paso de los visitantes en su establecimiento? Con esas medidas tienen de sobra para detectar si alguien toma lo que no debe o quiere marcharse sin pagar.

Y si de honradez hablamos: ¿es que acaso Pricesmart es tan honrado con la calidad y los precios de muchos de los productos que venden?
Estimados amigos y amigas nicaragüenses. Démonos el lugar que nos corresponde. No permitamos que con la frasecita “es política de la empresa” nos atropellen nuestros derechos y hasta duden de nuestra honestidad. Denunciemos a quienes lo hacen y castiguémoslos no visitando tales establecimientos. Los bancos y otras empresas e instituciones abusivas no son altares sagrados con licencia para manosear a quienes finalmente les damos de comer y les hacemos el negocio: los clientes. Basta de atropellos y arbitrariedades.


Chiquilistagua
Marzo 3 de 2008