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A partir del 11 de septiembre, cuando unos terroristas islámicos atacaron el Pentágono, en Whashington, y las torres del World Trade Center, de Nueva York –el mayor centro financiero mundial- un nombre para nosotros hasta entonces desconocido, empezó a ocupar diariamente las noticias en todo el mundo, incluso de su posible muerte a causa de la tifus: Osama Bin Laden.

¿Qué significa el nombre de este “héroe” islámico cuyo cadáver, con todo el peso de sus crímenes, reposa ahora en las procelosas aguas del Mar de Arabia? Vamos a hacer un recorrido por el origen de los apellidos.

Gutierre Tibón, el prestigiado etimologista de la Academia Mexicana de la Lengua, es autor de importantes obras como su Diccionario etimológico comparado de los nombres propios de personas (1956), “el más completo en cualquier idioma”, y Onomástica hispanoamericana (1961). Ahora, este estudioso de la filología aplicada a los nombres y apellidos, nos ofrece una investigación que completa la labor iniciada en las anteriores: Diccionario etimológico comparado de los apellidos españoles, hispanoamericanos y filipinos (primera reimpresión, 1995), obra que utilizaremos como fuente principal para los artículos referentes a este tema.

Como sabemos, patronímico es un vocablo de origen griego: patronymikós, de patr- “padre”, onyma “nombre”, -ikós “de”. Significa: “derivado del nombre del padre”.

Antiguamente se daba en España el apellido a los hijos, formado del nombre de sus padres. Se trata de patronímicos que se formaron con el sufijo –az, -ez, -iz, -oz y –uz. Aunque el sufijo más común es –ez; por ejemplo, González, hijo de Gonzalo; Martínez, de Martín; Álvarez, de Álvaro; Bermúdez, de Bermudo;  Gutiérrez, de Gutierre (recordemos a Gutierre de Cetina y su famoso madrigal “A unos ojos”).

El apellido Hernández, deriva de Hernando.  Recordemos a Hernando de Soto, el conquistador español que estuvo a las órdenes de Pedrarias, participó en el descubrimiento de Nicaragua y posteriormente en su conquista al lado de Hernández de Córdoba, y en la conquista de Perú al lado de Pizarro. Antes de morir en sus expediciones, descubrió el Mississippi.

Patronímico es, como dijimos, el nombre formado con base en el del padre, generalmente agregándole un prefijo o un sufijo, con el significado de “hijo”; así, el apellido irlandés McDonald se descompone así: Mc-, “hijo” y Donald “Donaldo”, es decir, “hijo de Donaldo”. (La castellanización de McDonald es Maldonado). Guido Gómez de Silva, en su Breve diccionario etimológico de la lengua española, nos ofrece unos ejemplos con sufijo, como el griego Herakleides “heraclida”, hijo de Heracles, Hércules; el latín Pailinus, hijo de Paulus; el español Rodríguez,  hijo de Rodrigo; el búlgaro Nikolov [-ov], que castellanizado significa “hijo de Nicolás”,  etc.

En realidad, patronímico es un adjetivo aplicado al apellido que antiguamente se  daba en España a hijos, formado del nombre de sus padres: Martínez, hijo de  Martín (“de Marte, el dios de la guerra”); Fernández, hijo de Fernando (“osado en las expediciones”); Rodríguez, hijo de Rodrigo (“gobernante famoso”); Ramírez, hijo de  Ramiro, contracción de Ranimiro (“cuña ilustre”); González, hijo de Gonzalo (“guerrero, batallador”); Álvarez, hijo de Alvaro (“prudente, precavido”); Sánchez,
hijo de Sancho (del latín sanctus “santo”). A veces, se usaba el nombre masculino ante un patronímico como Hernando González, que significaba “Hernando, hijo de González”. Se trata de una variante de “Fernando”, debido a un cambio general
de la f- inicial a h-.

El sentido de algunos apellidos se comprende fácilmente a través de su forma. Unos, por ejemplo, están constituidos de adjetivos transparentes como el filipino Amargo, que se refiere a un tipo de sabor; los latinos Delgado y Gallardo, que aluden a la constitución física; o el germano Blanco y los latinos Moreno y Prieto, que se refieren al color de la piel, o al color o forma del cabello como Rubio y Crespo. También existen apellidos que implican orden como el latino Tercero (“que sigue al segundo”) y el filipino Postrero (“último en orden”); o una condición del carácter y del espíritu como los filipinos Afable, Paciente y Amistoso, los latinos Bueno y Cortés y los españoles Agudo y sobre todo Alegre, de donde deriva el diminutivo catalán Alegret. (En XI Congreso de Academias de la Lengua Española, celebrado en Puebla de los Ángeles, México, en noviembre de 1998, conocí a un colega guatemalteco que hace honor a su nombre: Amable Sánchez).

Otros son sustantivos como el vasco Ola, el canario Alamo, el hispanoárabe Almacén, los latinos Olla, Olfato, Gallo, Lago y Laguna y los filipinos Agonías, Aguinaldo, Ahijado, Alabanza, Oruga, Opulencia, Padre, Pañuelos y Pagador.

A veces, nos encontramos gentilicios como apellidos, tal es el caso del filipino Africano. En otros casos se trata de un participio pasivo cuyo significado se escapa a simple vista, como el filipino Acompañado, que significa “con pan”. También existen apellidos cuyo nombre sugiere el significado como el portugués Acuña, que quiere decir “la cuña”. O este otro, igualmente curioso, Lazo o Laso, del lat. fláccidus, “marchito, lacio”; de modo que un García de pelo lacio era Garcilaso.

La mayoría de los apellidos, como veremos más adelante, son realmente enigmáticos. Vale la pena penetrar en sus meandros y recovecos porque, como afirma Gutierre Tibón, constituyen el compendio de historia de siglos y milenios, rica herencia cultural que nos pertenece por igual al más pudiente y al más pobre”.

Pero hay también ejemplos de patronímicos formados mediante prefijo, como el norteamericano Mccarthy [Mc]: ‘hijo de Carthy’; el inglés Fitzgerald [Fitz-]: ‘hijo de Gerald’; el italiano di Giacomo [di]: ‘hijo de Giacomo’; el hebreo Ben-David [Ben-]: ‘hijo de David’, etc.

¿Qué significa Osama Bin Laden? Osama es una variante de Osana (del hebreo hoshana), que significa ‘sálvanos”, una exclamación de júbilo usada en la liturgia cristiana. (En latín es hosanna). Bin es una variante de Ben, que significa ‘hijo de’. Bin Laden es, entonces, el ‘hijo de Laden’.

Con los restos mortales de este “hijo de... Laden” zambullidos en el Mar de Arabia termina la historia del hombre más buscado del mundo. El siguiente en la lista de Al Qaeda para tomar su lugar podría ser  cualquier miembro del círculo cercano, pero se menciona con fuerza el segundo al mando, Ayman al-Zawahiri, un veterano líder del Jihad egipcio y de paradero desconocido.

rmatuslazo@cablenet.com.ni