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Los centroamericanos a veces no nos percatamos de que la familia tiene 7 integrantes. A las 5 provincias históricas, constituidas en repúblicas después de la independencia se deben agregar Panamá y Belice que llegaron posteriormente. Panamá fue desmembrada de Colombia cuando hicieron el Canal y Belice hasta que se independizo de la Gran Bretaña.

La última ha sido muy ignorada por las restantes 6. Quizás porque dependía de Inglaterra cuando las otras padecían el yugo español. O tal vez por su pequeñez. Su territorio es un poco mayor que el de El Salvador, 22 960 kilómetros cuadrados,  pero su población apenas ronda los 400 mil habitantes.

De tal manera que libró sus luchas por la independencia de manera solitaria. No hubo ayuda ni respaldo de los otros pueblos hermanos. Pero consiguió la Autonomía en 1964 y quedó dentro del Commonwealth de naciones de habla inglesa. Fue una especie de protectorado del Imperio. El pueblo beliceño continuo batallando hasta obtener la independencia plena en 1981.

Su población fue originariamente Maya y cuenta con una gran riqueza de vestigios de esa cultura. Eso la hermana con México, Guatemala, El Salvador y Honduras. Incluso hubo un tiempo en que la designaban Honduras Británica. Tuvo que batallar porque se reconociese su identidad y su nombre. La casta militar guatemalteca trató de absorberla y por mucho tiempo hizo reclamos de que era su departamento Atlántico. En la doctrina de los milites el reclamo de anexión se volvió cuestión de patriotismo.

Cuando Carlos Fonseca fue deportado por el régimen somocista a una cárcel de Guatemala, escribió una pequeña nota solidarizándose con los patriotas independistas. A la soledad de su celda pidió que le llevaran una gran cantidad de libros sobre la cultura maya. Como quiera que sea los chafarotes se mostraron complacidos. El líder revolucionario chapín Yon Sosa por esa época fue su carcelero y contaba que la actitud del nicaragüense lo impactó y ayudó en su cambio de mentalidad.

Por esos días la Asamblea General de la ONU emitió una declaración a favor de Belice. La apoyaron 126 países, no hubo votos en contra y los centroamericanos se abstuvieron por solidaridad con Guatemala. De todas formas fue una señal de alto para los ímpetus neocolonialistas.

Por entonces los revolucionarios centroamericanos principiaron a percatarse del deber de expresar su solidaridad al pueblo beliceño. El CSUCA que reunía la opinión de los universitarios del istmo ordenó elaborar un libro sobre la realidad del pequeño país.

George Price, el líder independentista, lo utilizó en su campaña por la Independencia. Otra acción fue admitir como miembro a la Universidad de Belice. Era lo menos que podía hacerse.

Los líderes nicaragüenses se olvidaron de las enseñanzas de Carlos y no continuaron profundizando el estrechamiento de lazos. Con la campaña de la integración centroamericana se ha dejado muy al margen a los beliceños. Sin embargo, los organismos de la sociedad civil que conforman el Consejo Consultivo del Sica han principiado a replantearse la incorporación con pleno derecho de los diferentes sectores  de ese fraterno miembro de la familia que habla inglés y en menor grado español.

Pero a nuestras escuelas primarias y secundarias aún no llega la noticia y siguen enseñando que Centroamérica la conforman 5  naciones. Es hora de que abran los ojos y actualicen los programas de estudio.