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En la primera semana de este mes de mayo, en el Movimiento contra el abuso sexual hemos vivido momentos de tensión, a partir de la información que ofrecían los medios de comunicación sobre la crisis de EL NUEVO DIARIO y la posible adquisición de este medio, no sabemos si por parte del partido FSLN, la familia Ortega, el gobierno de Nicaragua, o alguna Alba de las que ahora existe en nuestro país.

Desde hace cuatro años, el MCAS ha encontrado en este medio de comunicación, la disposición y sensibilidad ante la problemática de abuso sexual y esto se ha expresado en el sostenimiento de esta columna –Hablemos de abuso sexual- que semanalmente publicamos en la página de Opinión de EL NUEVO DIARIO.

Esto ha significado que diferentes personas, entre profesionales, expertas y sobrevivientes de abuso sexual, han tenido la oportunidad de expresar su mensaje, orientado a prevenir la ocurrencia del abuso sexual, a dar pistas para su detección, a saber qué hacer si se revela el abuso sexual, o bien para comunicar a otras/os sobrevivientes las alternativas para superar la secuela traumática que genera este horror vivido en su niñez o adolescencia.

Igualmente, la columna ha significado un referente de intercambio con la población de este país y con diferentes personas y organizaciones a nivel internacional, particularmente de mujeres y hombres sobrevivientes de abuso sexual, que buscan apoyo y acompañamiento, que tratan de iniciar un proceso para superar la secuela traumática.

La columna se ha convertido, en una alternativa de comunicación con resultados efectivos, que da respuestas a la población y particularmente a sobrevivientes de abuso sexual.

Nuestra mayor preocupación fue la de perder un espacio que representa la libertad de expresión, porque en este espacio hemos logrado decir lo que pensamos, de contar con un sitio para escuchar la voz de quienes viven la secuela traumática que deja el abuso sexual.

Nos preocupó mucho porque sabemos que la clase política y gobernante de este país desconoce el abuso sexual como un problema social, de salud pública y de derechos humanos.

Por todo esto, hemos acogido con mucho regocijo, la comunicación que refiere que EL NUEVO DIARIO está resolviendo su crisis y que también se está comprometiendo a conservar la misma línea editorial, que sabemos es la que nos permite expresarnos con libertad, sobre un tema tan duro, difícil y doloroso, como lo es el abuso sexual de niñas, niños y adolescentes.

Tenemos la confianza de poder continuar informando a la población, para prevenir y detectar el abuso sexual en niñas, niños y adolescentes; de seguir comunicando y acompañando a las/os sobrevivientes –dentro y fuera del país- sobre las alternativas para seguir adelante.

Confiamos en EL NUEVO DIARIO, para continuar llevando la comunicación, de tanto significado en la vida de niñas, niños y adolescentes, así como para hombres y mujeres –jóvenes y adultas- que han vivido abuso sexual en su niñez y adolescencia.

*Facilitadora del MCAS
hablemosde.abusosexual@gmail.com
Movimiento contra el abuso sexual