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Parece increíble el hecho que el expresidente Arnoldo Alemán Lacayo aspire nuevamente a ser titular del Poder Ejecutivo, si consideramos que fue un gobernante mediocre, sumamente corrupto y como si fuera poco, es el único, sino el principal, responsable de la instauración del régimen orteguista en Nicaragua.

Pero más grave aún que sus desvergonzadas aspiraciones, es el hecho que tenga algún nivel de aceptación, reflejándose así un precario esquema de valores en un segmento de la población (que sumado a los seguidores del orteguismo no es nada menospreciable) y la ausencia de una memoria histórica.

Por ello, estimo pertinente hacer el recuento de algunos de los casos de corrupción más emblemáticos ocurridos durante este período de gobierno (1997-2002):

1.  Los megasalarios: El ineficiente trabajo de Alemán nos costaba 285 mil dólares al año, cuando George W. Bush devengaba en el mismo período 35 mil dólares menos, pero es justo reconocer la generosidad de Alemán con sus “leales”, ya que unos 400 funcionarios de alto nivel consumían 40 millones de dólares al mes.

2.  Los tarjetazos:  El Banco Central emitió tarjetas de crédito pagadas por los contribuyentes a favor del expresidente Alemán, quien gastó en su período de gobierno casi 2 millones de dólares en pasajes de avión, perfumes, renta de autos, regalos egipcios y hasta un centro nocturno parisino.

3.  Los checazos: Fueron los cheques emitidos por la DGI a favor del extinto BANIC para pagar deudas de la empresa Genisa, propiedad de Alemán, por un monto de 111 mil dólares, transacción que involucró a Petronic y casas de cambio privadas.

4.  La Chinampa: Finca de 615 manzanas, fue desarrollada mediante la perforación de pozos hechos por INAA, electrificada con recursos de ENEL, y se usaron materiales de construcción de la empresa estatal Mayco. El hecho más descarado fue que, el ganado de la propiedad provenía de del IDR.

5.  Canal 6: Por órdenes expresas de Alemán el MHCP emitió un cheque por 500 mil dólares para compra de equipo del canal 6. De igual manera, EAAI e Intur aportaron unos 350 mil dólares adicionales con el mismo fin. Cabe destacar que el equipo jamás fue comprado.

6.  Casa Presidencial: Esta es una de sus “Obras, no palabras” que originalmente estaba previsto costara 4 millones de dólares (donados por Taiwan), y sin tener una modificación sustancial el proyecto terminó costándonos 14 millones de dólares, teniéndose que recurrir a préstamos para construirla.

7.  Notas de crédito: La emisión por parte de la DGI de “notas de crédito” en favor de distribuidoras automotrices para descontar impuestos futuros, a cambio de lujosos vehículos que terminaron en manos de allegados a Alemán, nos costó a los nicaragüenses casi 11 millones de córdobas de la época.

8.  Palacete de Pochomil: Los fondos del MTI para hacer frente a los daños causados por el huracán Mitch en 1998, terminaron en la construcción de un palacete en las playas de Pochomil Viejo. Esta lujosa casa era propiedad del allegado a Alemán y exdirector de la DGI,  Bayron Jerez.

En suma, el corrupto gobierno de Alemán representó una pérdida al erario de casi 100 millones de dólares, lo que era equivalente al 10% del Presupuesto General de la República de 2002. Todos los hechos referidos pueden encontrarse fácilmente en los diarios de la época y disponibles en Internet.

Por su parte, Alemán fue procesado y condenado por sus actos de corrupción en varios juicios, entre ellos el conocido como “La Huaca”; sin embargo, su socio Daniel Ortega por medio de la CSJ lo absolvió. Depende entonces  del valor de los ciudadanos honestos de este país hacer prevalecer la verdad por medio de su voto antipacto, reconstruyendo así la memoria histórica de nuestra sufrida Nicaragua.

En correspondencia con la indignación que me hace sentir la corrupción e impunidad que representó el gobierno de Alemán, y a pesar de mi militancia conservadora, me opongo a la alianza de mi partido con este expresidente inescrupuloso e idólatra de la dictadura somocista.

En el mismo sentido, considero que la actual crisis del Partido Conservador se debe a esta alianza pragmática, que no representa la voluntad de los conservadores y es motivada por el único hecho que el PLC no vetaría a Alfredo César en su lista de diputados.

Concluyo haciendo el llamado a los conservadores a votar en contra de Arnoldo Alemán preguntándoles: ¿Tienen el valor o les vale?

*Miembro de la Juventud Partido Conservador