•  |
  •  |

Cuando me llamó un amigo para comentarme la noticia del momento: “Que END iba a ser comprado por la familia Ortega”, admito, declaro públicamente que me quedé impactado, y todo ese día anduve medio aturdido por tan inesperada noticia. ¿Cuántas ideas pasaron por mi torre de control? Muchísimas. La más crucial: ¿a quién  podría enviar mis artículos ahora? ¿Podré aceptar que ya no voy a tener cómo  me publiquen mis maneras personales de analizar las cosas que suceden, en nuestro amado paisito? ¿Sobretodo respetando mi libre forma de expresarme?

Fue una semana de incertidumbre, porque a pesar de que en asunto de tres días más o menos se publicó que Banpro o los dueños de dicha institución bancaria se harían cargo de los pasivos y de un número de acciones, que a fin de cuentas, salvaba al diario de caer en las “muy personales manos” de la familia gobernante; no quedé muy contento sino hasta que conversé con uno de los altos personeros del diario, quien me dijo que la línea del periódico sería respetada en su total integridad: así el pluralismo ideológico- político, gracias a Dios triunfó. Y hoy día tenemos la suerte de seguir opinando en una tribuna libre de atropellos a la dignidad del ser humano, en su más elemental derecho: la libertad de pensamiento.

Finalmente, presento mis felicitaciones a los dueños-directores, empleados administrativos y en particular al gremio de periodistas que conforman ese colectivo conocido cariñosamente en el argot popular como el Nuevo Diablo, aunque su verdadero nombre sea EL NUEVO DIARIO.

Continúo mi colaboración temporalmente suspendida, con la natural alegría de saber que podré expresarme dentro de mi línea de pensador liberal con sensibilidad social. De frente con nuestro orgullo cuando debemos mostrarlo; la necesaria humildad para reconocer que no somos moneda de oro y  consciente que para servir a los demás tenemos “que saber escuchar, hablar y saber callarnos”

Comentario:
A propósito de la situación política en Nicaragua, a veces pienso que si  se  respetara la Constitución Política, las leyes generales y especiales imperando el Estado de Derecho; que nuestro gobernante decidiera de una vez por todas que no debe perpetuarse en el poder por la sencilla razón, de que  la historia no está de su lado. Y porque no puede alguien que luchó en el derrocamiento de una dictadura-dinástica, heredarnos exactamente lo mismo. Ya que podría recibir la misma medicina que recetó. Creo firmemente que el socialismo, cristiano y solidario se logra con mayor eficiencia, sometiéndonos todos a la Ley.

La razón que me asiste para escribir esta opinión es ,por el público clamor que durante los últimos 19 meses vengo escuchando, leyendo y viendo en programas de TV acerca de la ilegalidad de la candidatura actual del presidente Ortega.
¿Y si gana? Lo cual pudiera suceder -debido a la estúpida actitud de la oposición- su gobierno 2012-2017  no será aceptado como legítimo, representativo de la democracia,  o surgido de un proceso electoral limpio y observado internacionalmente tal como sí fueron los de 1990, 1996, 2001 y el último de 2006 que le llevó al poder por cuarta vez. Tiene la palabra el comandante José Daniel Ortega Saavedra. “El que enseguida se confía muestra su poca reflexión...”. (Eclesiástico 19: 4)

Acastell46@yahoo.com