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La Universidad Nacional de Nicaragua, por acuerdo de su Junta Universitaria, presidida por el Rector Dr. Mariano Fiallos Gil, acordó celebrar los 150 años de su fundación el día 10 de enero de 1962.

Las autoridades universitarias de entonces, acertadamente, decidieron reconocer como partida de nacimiento de la Universidad de León el Decreto CXVI de las Cortes de Cádiz emitido el 10 de Enero de 1812, por el cual se erigió en Universidad el Seminario Conciliar de San Ramón o Colegio Tridentino de León de Nicaragua, fundado en 1680.

La Universidad de León, según ese Decreto, nació “con las mismas facultades de las demás de América”. Fue la última creada por España en sus dominios de América durante el período colonial. Cabe observar que para esa época mientras en la península funcionaban tres universidades, en Hispanoamérica llegaron a 30 las fundaciones universitarias, aunque de ellas solo subsistieron 17.

Como el Centenario de la Universidad de León se había celebrado en 1914 y no en 1912, como correspondía, algunas voces suspicaces afirmaron que el Rector Fiallos había adelantado la fecha de la celebración. A eso el Rector Fiallos, respaldado por los datos históricos y por las autoridades universitarias y los estudiantes, explicó que lo más apropiado era tomar como punto de partida de la Universidad de León el Decreto de las célebres Cortes liberales  y progresistas de Cádiz y no la Real Orden del Rey Fernando VII, quien una vez instalado en el trono de España, después de la expulsión de José Bonaparte, había restablecido el absolutismo real y desconocido, arbitrariamente, la obra de las Cortes de Cádiz y declarado nulos todos sus decretos y resoluciones.

Por Real Orden del 5 de mayo de 1815, Fernando VII autorizó la apertura de la Universidad de León, con lo que se regresó a lo dispuesto por las Cortes de Cádiz.  Sin embargo, desde 1814 la universidad contaba con Rector, el Pbro. Dr. Francisco Ayerdis y Cancelario en la persona del Maestrescuela de la Catedral, don Juan José Zelaya, nombrados ambos por Monseñor Nicolás García Jerez, Obispo de León y Gobernador Intendente de la Provincia. La instalación solemne de la Universidad tuvo lugar hasta el 24 de agosto de 1816, una vez que se completó el número de ocho doctores que prescribía el Decreto de las Cortes del 19 de agosto de 1813, que reglamentó el Decreto de creación de la Universidad y mandó observar las Constituciones de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Guatemala. El acto de instalación tuvo lugar en la Sala Capitular del Obispo García Jerez. Ese día se firmó el Acta de Fundación de la Universidad de León, que ese mismo año abrió sus puertas.

La Junta Universitaria de la UNAN declaró todo el año 1962 como “El Año del Sesquicentenario de la Universidad de Nicaragua”. Decidió también dedicar el nuevo auditorio universitario a la memoria de los ilustres fundadores de la Universidad de León, Pbro. Tomás Ruiz y Pbro. Rafael Agustín Ayesta, auditorio que desde entonces se conoce como el auditorio “Ruiz-Ayesta”.

El acto académico central de la conmemoración tuvo lugar el propio 10 de enero de 1962. Al mismo asistieron los Rectores de las Universidades Nacionales que por aquel entonces integraban el Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA), que celebró una sesión especial en León en homenaje a la UNAN. Los Rectores recibieron diplomas de nombramiento como Catedráticos Honorarios de la UNAN. El CSUCA, a su vez, entregó un pergamino al Rector de la UNAN, Dr. Mariano Fiallos Gil. También recibió diploma de “Reconocimiento por sus servicios extraordinarios como Secretario General del CSUCA”, quien estas líneas escribe.

Vale la pena recordar aquí algunos conceptos expresados en su discurso de inauguración del solemne acto por el Rector Fiallos Gil, refiriéndose a la agitada historia de la Universidad en Nicaragua: “…Y así, dando saltos en décadas y décadas, entre las pasiones de los caudillos republicanos, la Universidad, sin embargo, hizo lo que  pudo por defender la Libertad, que es el primero de todos los dones”… “Debemos desterrar los exclusivismos de raza, religión o creencias políticas, ya que la Universidad es una corporación de valores en la que se reflejan libremente las inquietudes humanas”… “Fortalecer la autonomía universitaria y, sobre todo, la autonomía del espíritu, la más valiosa de todas, sin dogmatismos religiosos o políticos, porque ellos constituyen la mayor impedimenta para la convivencia humana y el desarrollo de sus aspiraciones”.

Y el entonces Presidente del CSUCA y Rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Dr. Carlos Martínez Durán, saludó la conmemoración con las palabras siguientes: “Venimos a celebrar 150 años de nobles causas y de excelencias en el pensar alto y digno, y la tradición no se duerme en lo caduco y lo conforme, sino que despierta y se vuelve impulso para exigir tiempos nuevos y hombres eternamente jóvenes, con curiosidad e inquietud universales, alimentados con el elíxir de la libertad que da vida larga, jocunda y plena”.

En el acto conmemorativo también participaron en nombre de los graduados, el Ing. Carlos Santos Berroterán, y en representación de los estudiantes, el Br. Alejandro Serrano Caldera.