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Dentro del remedo de proceso electoral, la semana pasada, el magistrado de facto del CSE, Roberto Rivas, juramentó a los Consejos Electorales Departamentales y Regionales, al tenor del artículo 16 de la Ley Electoral.

Los CED son órganos electorales fundamentales en el proceso electoral, ya que estos tienen la atribución de “admitir, tramitar y resolver las peticiones, reclamaciones, quejas y recursos interpuestos ante su autoridad por ciudadanos y organizaciones políticas participantes en la elección”.

Las impugnaciones que en materia electoral se interpongan el día de las elecciones, tales como nulidad, actas y  Juntas Receptoras de Votos, ineluctablemente serán  resueltas por los CED; corresponde a este fallar los recursos de los fiscales de partidos políticos en  el departamento. El inciso 5, del art. 16 de la Ley Electoral establece: “Para su integración el Consejo Supremo Electoral tomará en cuenta el pluralismo político establecido en la Constitución Política y no podrá recaer más de un nombramiento en un mismo partido político en cada Consejo Electoral”.

Los CED lo integran el Presidente, Primer y Segundo Miembro con sus respectivos suplentes, cargos que serán alternativos entre los partidos políticos que hubieren obtenido el primer y segundo lugar, en las últimas elecciones generales que se hayan celebrado y el Segundo Miembro y su respectivo suplente será designado de ternas que para tal efecto presentaron las otras organizaciones políticas que participen en las elecciones previstas (inciso 7, art. 16)

En las elecciones 2006, el FSLN y ALN obtuvieron  primer y segundo lugar, entonces la presidencia y primer miembro de los CED les corresponde a ambas agrupaciones, los segundos miembros debieron  ser distribuidos equitativamente entre PLI-UNE, PLC y APRE. Sin embargo, el CSE, los segundos miembros, los asignó a partidos políticos que participan como aliados del FSLN, Alternativa por el Cambio y Partido Liberal Nacionalista, y para encubrir la violación a la ley, al APRE le cedieron Granada. Ante esa situación PLI-UNE  elevó su protesta, diciendo que van a impugnar, ya que solo le asignaron cargo de suplente en los CED.

Este golpe político es consecuencia de la falta de tacto político del caudillo en ciernes Eduardo Montealegre, este en materia política ha demostrado ser un fracaso. El caudal que recibió en las elecciones pasadas no fue capitalizado, recibió una bancada de 25 diputados, la cual quedó recudida a la mitad. Las ambivalencias y la dualidad lo arrinconaron, siempre estuvo a la defensiva. Por ambición personal, por creer que el dinero lo puede todo, por no querer aflojar el sartén de candidatos a diputados, echó por la borda la alianza que pudo materializar con ALN, de haberla concretizado, en estos momentos la posibilidad de triunfo de don Fabio Gadea sería muy alta. Mas  Eduardo Montealegre dentro de su egoísmo, pensó que apropiándose de las estructuras del PLI las tendría todas consigo; su inteligencia no le permitió vislumbrar las maniobras del adversario, ahora PLI-UNE,  excluido de los CED, exclusión que con certeza se repetirá también en los Consejos Electorales Municipales y en las Juntas Receptoras de Votos, las posibilidades de fraude serán mayores en perjuicio de la candidatura  de don Fabio Gadea Mantilla, en parte esto será una de las contribuciones de un banquero, que se metió a político, sin tener madera y la perspicacia que demanda este tipo de profesión.

*Abogado y Notario Público