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Así como existe la división del trabajo, existe la especialización de los países en la producción de ciertos productos que los hace más competitivos frente a otras naciones que producen lo mismo. Es un principio que impera dentro del esquema de la globalización.

Voy a producir determinado producto en determinado país, pues los factores imperantes en el mismo en la relación capital, trabajo, empresa, tecnología, etc., etc., hacen mi producto más competitivo.

A la inversa, yo también decido como país que producción apoyar, pues sería perder tiempo y dinero en algo que no será aceptado en el mercado por su falta de competitividad ya fuere en la calidad o el precio. Como gobierno no voy apoyar una fábrica de televisores, cuando se que hoy día no compito con China.

Los huevos hondureños que entraron al mercado, dejando a un lado que dicen que son más grandes que los nuestros, tienen un mejor precio y eso que hubo que pagar transporte, el cual cuesta un ojo de la cara en estos días, y aunque me juren lo contrario, alguien se quedó con una pequeña comisión. Según hondureños amigos, de Choluteca, un 7% del valor FOB Granja Avícola se quedó en la bolsa de un Nicasio.

Pero no es ese el objetivo de este artículo. Lo que me motiva a escribir, es la preocupación de ver una industria avícola nicaragüense con una incompetitividad tal que no nos permite competir con nuestros hermanos hondureños u otros países del área. O es incompetencia o nos explotan como pendejos nuestros llamados productores de huevos.

Según nuestros hueveros, no son competitivos porque el costo del alimento es más caro. O sea, que tampoco tenemos capacidad para producir concentrados a precios de competencia para la alimentación de la industria avícola .Entonces sí que estamos más jodidos, pues además de que dejamos de ser el granero de Centroamérica tampoco somos buenos agricultores. El precio del producto agrícola como decir sorgo, además del factor oferta y demanda, también se ve influenciado por la relación costo-producción. Quizás allí fallamos, pues los gringos producen promedio hasta 100 quintales y más de sorgo por manzana. Los guatemaltecos tienen mejor promedio que nosotros.

La pregunta que deben hacerse los productores de huevos es, ¿por qué no somos competitivos? ¿qué nos hace falta? Y el gobierno necesita hacerse unas cuantas preguntas. ¿Importamos huevos para que el pueblo coma más barato y montamos un proyecto de transformación de la industria avícola en otra que si nos permita ser competitivos? ¿Permitiremos que el hambre del pueblo se convierta en utilidades económicas de las productores avícolas o protegemos al pueblo?

Según parece ni en la carne de pollo somos competitivos, pues si abrieran las puertas a la importación de carne de pollo, los creadores de pollo dicen que irían a la quiebra. Quizás deberían dedicarse a la crianza de codornices y producción de huevos de codorniz para exportación generando siempre empleo y divisas para el país y que los nicas comamos huevos importados hondureños más baratos y más grandes en beneficio del pueblo.

Algo pasa en Nicaragua en lo relacionado con el tema de competitividad. Una de las empresas extranjeras que represento en mi quehacer diario del ejercicio profesional, inició el ensamblaje de sus productos en Nicaragua y después de cierto tiempo, aun mucho después de haber pasado la curva de aprendizaje, cerró sus operaciones de ensamblaje en nuestro país. Le sale más barato ensamblar en Guatemala y pagar el costo del transporte a Nicaragua, con todo y la “chingadera”, según palabras de ellos, de la Aduana nicaragüense. En Guatemala, decía uno de estos ejecutivos, hablando de unidades, si en una hora ensamblamos seis, en Nicaragua ensamblamos cuatro.

Uno de mis hijos, ejecutivo de una multinacional, me decía que el lugar más caro para operar es Nicaragua, comparado con Honduras, El Salvador y Guatemala.

Pero volviendo al cuento de los huevos, será necesario darles más exoneraciones a los productores avícolas en detrimento del pueblo, para que puedan ofrecerle un producto más barato. A como dicen los argentinos, “si los impuestos retornan siempre al pueblo, para que cobrarlos”.

La Comisión de Economía, Infraestructura y Producción de la Asamblea Nacional, creo que así se llama, o a quien le corresponda de dicha institución, debería llamar a estos señores productores de huevos y aclarar las razones de su falta de competitividad. Y si es porque el alimento es más caro en el “paisito”, porque es más caro que en Honduras? Y buscar como paliar la sangría que todo el mundo hace de nuestro pueblo.

Y si el país no presta las condiciones para producir huevos de manera competitiva, que no se produzcan huevos en el país. Que se importen.

Este artículo no es para economistas, es para el pueblo, aquellos que sudan para ganarse el pan de cada día y tienen que trabajar, si es que tienen trabajo, hasta una hora para poder comerse un huevo. “Pueblos del mundo sin huevos, unidos”.

Quizás algún político saca en su Programa de Gobierno, un Capítulo dedicado a : “Huevos más baratos y más grandes para el Nicaragüense” Y un slogan dentro de su campaña política, “Pueblo vota por unos huevos más grandes y más baratos, vota por…”

gareas@cablenet.com.ni