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La sentencia condenatoria dictada por el Juez Tercero Local Penal de Managua, en el juicio penal en el que se dilucidaba la denuncia  por injurias y calumnias interpuesta por el Secretario General de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, la cual impone una pena al concejal conservador Luciano García a pagar la suma de 200 mil córdobas por cada delito, en lo candente de la campaña electoral.  El juicio y las resultas del mismo han caído como anillo al dedo al político, elevando el perfil del convicto, al punto que de manera pública el sentenciado  ha dicho que no pagará la multa, que se retractará de los hecho, dice que está dispuesto a ir a la cárcel, cayendo en un abierto desacato a la autoridad que representa  un juez del poder judicial.

El PLC, dentro de un burdo oportunismo político, se pronunció en apoyo a García y de inmediato presentó en la secretaría de la Asamblea Nacional un proyecto de Amnistía a favor del condenado. La iniciativa de amnistía de plano fue rechazada por el reo, por la Bancada Democrática, de Eduardo Montealegre y, por ende la Alianza PLI-UNE.  Es más que obvio que la intención de PLI-UNE es sacar los mayores réditos a la estupidez en que incurrió el partido de gobierno, al formular acusación contra un representante de la oposición política, manipula al Poder Judicial  y obtiene una sentencia condenatoria contra el acusado.

Los políticos adversarios a este gobierno se están revistiendo con el ropaje de víctimas, aparecen ante los medios de comunicación social, sonrientes, desafiantes, se proclaman perseguidos políticos, se dicen impolutos, confrontan la imagen de corrupción de los funcionarios de la Alcaldía de Managua, ya que éstos no han podido justificar el paradero de millones de córdobas sacados mediante decenas de  cheques firmados por el señor Fidel Moreno.

Para mí esto fue un plan bien orquestado por parte de la oposición, al gobierno le pusieron una cáscara de banano para que resbalara, éste cayó como una mansa paloma, arrecharon a la “víctima” para que fuera a los juzgados a acusar, obtienen una sentencia condenatoria, se ganan a la opinión pública, ahora solo esperan que los manden a la cárcel y así conseguir una avalancha de votos a favor del partido político en el que militan. En otras palabras la derrota judicial es una victoria política para el acusado y condenado penalmente.

Este gobierno y sus ideólogos se jactan de versados en el arte de la política, se dicen la última Coca Cola del desierto, en cuanto a prever las consecuencias de una acción política,  parece que se les durmió el pájaro, pues no existe mayor anacronismo en materia política que poner en un pedestal de víctima a los enemigos políticos. La historia es sabia en enseñanzas. Adolf
Hitler, en 1924, fue procesado y condenado por traición a la patria y fue condenado a cinco años de cárcel, de la cárcel salió para convertirse en el Canciller de Alemania. En 1992,  en Venezuela, Hugo Chávez fue condenado a prisión por la intentona de golpe de Estado, esto le dio popularidad, para ganar las elecciones generales de 1998. En Nicaragua, Somoza convirtió en héroes a los sandinistas, cuando los persiguió, los encarceló, los asesinó, hasta que fue derrotado por las armas el 19 de julio de 1979. En Chile, la señora Michelle estuvo en prisión durante la dictadura de Pinochet, fue torturada, luego salió electa Presidenta de la República.

En relación con el juicio penal que venimos comentando. ¿Cuál será el siguiente paso de este gobierno? ¿Mandará a la cárcel al concejal conservador? ¿Ejecutará con todo rigor la sentencia condenatoria? ¿Fortalecerá a los adversarios políticos en su condición de víctimas? ¿Aprenderá el gobierno las lecciones de la historia?  ¿Seguirá  el gobierno actuando de manera torpe y estúpida como lo ha estado haciendo? En los próximos días el pueblo de Nicaragua saldrá de dudas de todas estas incógnitas.             

*Abogado y Notario Público