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En más de una ocasión ocupa el sitio de nuestra reflexión el tema de la drogadicción, que se nos presenta como una enfermedad que cobra gran importancia por su repercusión negativa en todos los ámbitos de la vida, repercusión que cuando se hermana con prejuicios y generalizaciones por carencia de conocimientos al respecto, puede marcar nuestras creencias y actitudes, haciendo nuestra conducta vulnerable a las valoraciones superficiales.

Contar como causas de esta enfermedad a la casualidad, el fatalismo del destino, la elección propia, la desvergüenza; nos lleva por el camino equivocado a la hora de develar los factores que condicionan el comienzo de las personas en el consumo de drogas, por lo tanto caeríamos fácilmente en la injusticia. Sin embargo, otros factores como los que a continuación exponemos, consideramos son merecedores de su atención y análisis.

Comenzaremos por el factor social en el que inevitablemente debemos hablar de la familia y del papel que juega como grupo social primario al que pertenece el hombre y la que debe asumir la responsabilidad de los primeros pasos en su socialización, es decir, la que lo provee de valores morales y pautas de conducta, lo introduce en la comunidad, lo acompaña en su debut como ser social, moldeando su incipiente personalidad, preparándolo para el futuro. Cuando estas labores se ausentan y por el contrario se conjuga la violencia familiar en el hogar, con el consumo de drogas de miembros de la familia que conforman un patrón referencial y la distancia prolongada de la figura paterna y/o materna, generándose en la mayoría de los casos una incompleta formación y educación, desatención, carencia afectiva; estamos en presencia de un entorno familiar disfuncional. Precisamente éste es un elemento de vital importancia al abordar este tema, más si se presenta en la vida de personas que atraviesan períodos tan sensibles como la infancia y la adolescencia.

También tenemos las familias sobreprotectoras, donde podrían emerger individuos hedonistas, dependientes, inseguros, sin recursos o herramientas psicológicas para afrontar situaciones que demanden cambios, readaptación, u otras respuestas que no por resultarnos familiares son simples. Éste también es un factor que los puede hacer más sensible a la creación de una adicción o drogodependencia.

Podemos hablar también de la comunidad y su lugar de intermediaria entre la sociedad y el individuo, ésta que lo permeará con sus peculiaridades, en ocasiones presenta características que estimulan el consumo de drogas y alimentan falsas creencias y mitos populares, brindando facilidades en su adquisición, presentando carencia de opciones recreativas y ambientes de sano esparcimiento, de crecimiento espiritual, donde se ven con frecuencia desvinculados del estudio y del trabajo, todos estos elementos de riesgo comunitario.

Por otra parte y sin restarle importancia por el orden de planteamiento, tenemos los factores individuales o rasgos personológicos que pueden predisponer a las personas a buscar el consumo de drogas y que entran en una relación causa- efecto con determinadas conductas, digamos rasgos de inseguridad que traen una búsqueda incesante de pertenencia a grupos y de acertividad; digamos psicopatógenos, que hacen que los individuos nieguen toda norma de conducta social e individual y actúen en consecuencia a esto, rasgos de intolerancia, que en ocasiones trae respuestas comportamentales de evasión de la realidad, entre otros.

Ahora, si decimos que lo anteriormente expuesto determina inevitablemente una adicción a las drogas, quedaría entonces a la vista un individuo pasivo, aprendiendo sin elección todos los elementos negativos que del mundo exterior puede recibir; y no es así.

La persona es capaz de conformar sus vivencias y transformar positivamente la realidad que le rodea, incorporándole a la sociedad su síntesis subjetiva cuando su situación social de desarrollo le propicia la armonía necesaria para su formación psicológica.

El tránsito por las diferentes etapas de la vida sosteniendo relaciones y vínculos saludables con los miembros de la familia, con los grupos de coetáneos, con las instituciones educacionales y sus participantes, con el apoyo de la sociedad toda; garantizará en buena medida el desarrollo de individuos con una concepción del mundo organizada y acabada, con una autovaloración adecuada, con motivaciones para construir sus proyectos de vida personales y profesionales, con predominancia de un equilibrio emocional y conductual, con estilos de vida saludables.

Un punto importante también a resaltar es el factor genético o vulnerabilidad genética, ya que la existencia de la transmisión hereditaria de genes podría encaminar más rápidamente el establecimiento de una enfermedad adictiva, como resultado del traspaso genético de células con historial de dependencia adictiva, células que han sido dañadas desde su mismo núcleo por el consumo. Les tenemos un ejemplo.

Una abuelita, tíos, hermanos o padres alcohólicos podrían predisponer con más facilidad la posibilidad de que algún familiar desarrolle la misma enfermedad u otra adicción, si se ve expuesto a un contacto recurrente con alguna sustancia adictiva.

Veamos otra tragedia que se podría dar en caso de carga genética y consumo de tóxico: si en mi familia existiera una persona cercana con padecimientos psiquiátricos de relevancia (esquizofrenia por ejemplo) y yo consumiera marihuana, las probabilidades de desencadenar esa terrible enfermedad es 20 veces mayor que aquella persona que no tiene esta carga genética.

Otro punto a tener en cuenta son las personas con trastornos psiquiátricos, que producto de su enfermedad se pueden ver inducidos a relacionarse con un tóxico adictivo, y aquí es todavía mas difícil su tratamiento y recuperación mental.

Podríamos profundizar aún más, éste es un tema sustancioso, pero a modo de conclusión queremos decir que no existen casualidades o azares a la hora de analizar el origen de las drogodependencias, pues tomando lo expuesto anteriormente son disímiles los elementos que se conjugan y hacen que nazca ésta enfermedad.

Para más consultas sobre el tema escribir a yalilopezguido@gmail.com
*Rehabilitador Social
**Estudiante de Psicología
roxanaopium@hotmail.com