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Parece que estamos impulsando al caos. Pero es seguro que lo deseamos, por nuestras actitudes y fraseología van sobre la ruta del enfrentamiento y la complacencia a favor de  la violencia. Estamos proyectando una equivocada imagen a nuestra juventud, muestra  palpable es la ignorancia de la cobarde acción del caminado “matoncito” que con  premeditación, ventaja, alevosía lanza un golpe a un indefenso joven que se encuentra  amarrado…. qué valentía, qué ejemplo “digno” de imitación para nuestros hijos y  nietos, vergonzoso.

Todos somos culpables, unos más, otros menos, nuestra sociedad está terriblemente afectada de estarnos haciendo los “suecos”, con esta descomposición social que estamos  promoviendo, por el único propósito de afectar al gobierno, al gobierno de Nicaragua,  que es nuestro gobierno. No importan las consecuencias con tal de atacar y afectar al  gobierno, incluyendo la cobarde acción de Daniel Araica, producto de este escenario  que estamos fabricando y que el pobre insulso cayó en las redes de la estupidez por la  cobarde acción, que no tiene otro nombre –estupidez-, porque le afectará en su  consciencia el resto de su vida, a él, su familia, amistades, a todos.

En lo personal, deseo para mi familia, mi barrio, vecindario, amigos, conocidos y a toda  la población, una vida dentro de lo posible de tranquilidad, y no voy a fomentar el  desorden, pleitos ni nada por el estilo, pero el ambiente que se está creando es  totalmente lo contrario: misa, ya es pecado usar la palabra “misa”, ya no podemos decir  expresiones cuando algo turbio se está gestando y que el pueblo las llama  -“misas  negras”-. ¿Cuál es el pecado? ¿Qué delito se cometió en la “misa” de la alegría del 19  de  Julio 2011 en la Plaza La Fe? Ahora parece que es  prohibido usar la palabra –misa-,  eso es nuevo para mí (yo ya pequé con mi libro “Misa Negra”); porque el escándalo que  han desatado contra la Compañera Rosario es casi una “misa negra”, para atacar al gobierno, y adelante con la “misa”, y jodámonos todos promoviendo la zozobra.

Ahora también es malo que los curas participen en fiestas de alegría popular. Cuando  estaba chavalo, Monseñor Lezcano participaba en escenarios similares; en el mundo  entero los curas participan en similares actos, es normal su presencia, incluso son parte  del protocolo, están primeros en la lista de invitados; pero aquí como hay que atacar  al gobierno, pues está mal que algunos sacerdotes y pastores acepten invitación del gobierno a participar en la fiesta de la alegría. Pero eso sí, cuando un cura ataca al  gobierno, es de los curas buenos. Todos los sacerdotes tienen el derecho a la escogencia  política que quieran, más aun algunos toman acción enérgica al extremo de prestarse a  ser garantes de posibles uniones políticas en contra del gobierno, y no dicen nada,  como están a su banda, son buenos sacerdotes por estar contra el gobierno.

¿Quién quiere que exista el desorden en Nicaragua? Nadie dicen todos, pero hablan y actúan al revés, al estar afirmando en cada momento a la juventud, a toda hora, todos los  días que -ahí viene el -mono-, y de tanto decirlo, que se creara el “mono”, y el mono nos  afectara a todos por igual, porque se volverá un –monokinkon-, que no podrá ser  controlado finalmente ni por la Policía; más aún con nuevos mandos, por los nuevos  acomodos, por las nuevas situaciones, experiencias en fin los nuevos mandos,  acomodándose, lo cual genera en una situación electoral, -traspiés-, producto del normal   traspaso de mando y sus consecuentes movimientos de poder mandar. Nadie con dos dedos de frente recomendaría hacer un cambio de mando, en un panorama electoral, como muy acertadamente ha indicado el Presidente Comandante Ortega, en el caso de la   Comisionada Aminta Granera, la cual goza según vox-populi, de magnifica actuación  en su cargo, y qué mejor acción que es conservarla en su puesto, para estabilizar la  seguridad en este periodo electoral 2011.

Pero como la cosa es atacar al gobierno, para que sea un mal gobierno, para que todo le  salga mal, no lo quieren ver ni con la más leve positividad, sino todo lo contrario, sus  intenciones energía pensamientos, es que fracase, para demostrar que “ellos son los  buenos” y tienen la razón, convirtiéndolos en una ceguera egoísta, que no les permite  pensar que si llegara a suceder el fracaso, todos seriamos afectados, casi por igual.

Recordemos la alharaca negativa en contra de las plantas de energía, querían la  oscuridad, pero el Gobierno les dio electricidad, y terminó con los apagones. Cuando se puso la primera piedra de la refinería, le echaron la bola negra, la “misa negra”, y están  felices porque la refinería aun no comienza, a pesar que ellos saben que una refinería no es de la noche a la mañana, lleva su tiempo, en cinco años no se hace. No están contentos, porque el gobierno se entendió con el capital y el país a pesar de todo logró  estabilidad económica y de crecimiento. Ya no hablan de las carreteras, de la producción en el campo, que desearon que el gobierno fracasara por las malas carreteras y por la poca producción que significa exportación, en fin ¿qué es lo que queremos de  nuestro país?, el caos o la posibilidad de alejar y eliminar la violencia, para que se acerque la tranquilidad y con ella podamos progresar, porque con tranquilidad hay inversión, con inversión, hay producción, hay comercio.

Dejemos de hablar del diente al labio, y lo bueno que decimos, pues hagámoslo realidad, si hablamos de fiesta cívica, promovamos la fiesta cívica a sabienda de que no  hay gobierno que sea 100% monedita de oro, más en Nicaragua, que ya sabemos como  somos los nicaragüenses, que carecemos de una cultura política adecuada, porque venimos y vivimos en perenne convulsiones políticas, que no vemos que tener el país perfecto es cosa de un proceso de tiempo, que remontarnos a Cristóbal Colón es muy largo, pero no lo perdamos de vista, y acerquémonos más a la realidad de donde venimos, partiendo de la lucha de Sandino, la acción de Moncada, los Somozas, la Revolución, la primera elección libre de 1990, que permite el nacimiento de la democracia, que aun estamos construyendo no solo en los procesos electorales de 1990;  1996; 2001; 2006 y ahora en 2011, sino en la verdadera transformación democrática que  como nación estamos aprendiendo y tratando de aplicarla, por la vía de la tranquilidad,   la paz, para llegar a la democracia verdadera que necesita un pueblo que busca de su  desarrollo. De todos depende tratar de lograrlo en tranquilidad.  El –Dn., me opongo-,  no nos lleva a nada, solo a la destrucción y violencia, ahí está claro en la acción cobarde  en contra del joven amarrado Jairo Contreras.

¿Queremos esto para nuestros hijos?