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Los ingleses, durante la guerra de los cien años, después de guerrear durante el verano al otro lado del Canal de la Mancha para hacer efectivos sus derechos sobre Normandía, llegado el frío se trasladaban a sus cuarteles de invierno en su Gran Bretaña y se olvidaban de arcos, flechas, obuses y espadas. Igual, había yo decidido retirarme a un largo invierno y auto censurarme para no emitir opinión política alguna y ocupar mi tiempo de insomnio y aburrimiento en estas horas de gris monotonía política, hilvanando en la medida de mis pobres facultades un gobelino de recuerdos de hechos personalmente vividos, como de hechos vividos por mis cercanos  y lejanos ascendientes y cuyo recuerdo ha permanecido guardado en el arrinconado cofre de las tradiciones familiares.

Pero como dice el dicho “perro que come huevos aunque le quemen el hocico……”.-
Continúo manteniendo que la teoría de la felicidad impera actualmente y esa felicidad se refleja en las encuestas que publicadas esta semana otorgan un 56% de intención de voto al actual Presidente Ortega.

Hay bonanza en el país, los precios de exportación se mantienen y yo me pregunto, ¿algún manisero, cafetalero, arrocero, cañero o los pioneros que supuestamente este año sembrarán de nuevo algodón, que los financiará el Alba, serán dueños de desmotadora y finalmente de una hilatura  etc., etc., desearán  en estos momentos un cambio político? ¿Desearán que llegue al poder una oposición desorganizada, desunida, veleidosa en sus actuaciones, bajo la percepción pública de ser en su gran mayoría operaciones encubiertas en contra de la unidad y a favor del “divide y vencerás” y  sin liderazgo o carisma político alguno? Seguro que dicen, me quedo con Daniel y me la juego.

Pregúntenles a los banqueros qué prefieren en estos momentos. Para ser sincero, en lo personal he escuchado a varios de ellos decir que este es el mejor gobierno desde los noventa. Pregúntenles a los exportadores de carne a Venezuela, a los que iniciarán sus exportaciones de pollo, a los que exportan azúcar y café.

Pregúntenles que si quieren cambio en estos momentos. A Radio Corporación que tiene un programa de una hora a favor del FSLN. A lo mejor de la boca al labio dicen que sí, pero no es verdad. La verdad en este caso se mide con el resultado de cooperación económica que es a su vez el  resultante del convencimiento ideológico o pragmático del donador con la campaña presentada. ¿Cual campaña? Seguro que dicen, me quedo con Daniel y me la juego.

No hay nada escrito, menos en este país donde “el corcho se hunde y el plomo flota”,  pero si hoy fueran las elecciones, las gana el FSLN. Nos guste o no nos guste. Por las razones que sean, nadie puede negar que el partido en el poder ha logrado vender un poco de ensueño a los pobres. No olvidemos el rótulo en la entrada de un mísero pueblo en los Andes en el Perú “A los políticos. Si tienen que mentir, miéntanos, pero no nos quiten el derecho a soñar con un mañana mejor”. El FSLN ha sabido vender ese sueño. No importa que no se cumpla, pero el sueño se vendió. Y cada soñador es un voto.  

Pero dentro de este panorama el partido gobernante ha cometido un error. Iniciar una lucha político-espiritual con la Iglesia. Desde hace dos mil años la Iglesia ha visto pasar los entierros de todos aquellos sistemas políticos que han pretendido sustituirla en la dirección de sus feligreses o apoderarse de sus ritos y emblemas. Estoy seguro que si hoy 27 de julio efectuamos una encuesta de intención de voto, el Sr. Presidente de la República perdió puntos.

Un consejo a todos los políticos; no olviden que hay más de 350,000 tarjetahabientes de crédito en el país que votan  y que sería bueno ofrecerles  leyes y normas que garanticen un trato justo de  parte de los emisores de tarjetas de crédito. No se está haciendo y son  cientos de miles de dólares que se echan a la bolsa mensualmente por cobros indebidos que efectúan. Lo digo por experiencia propia y con pruebas en la mano.

He leído los artículos que ha publicado en el diario La Prensa, mi pariente, la brillante licenciada  Nidia Waleska Martínez Areas, Administradora de Empresas, Maestría del Incae, experta en turismo etc. Etc., pero no entendí el objetivo final de los mismos. Según tengo entendido, ella está en la oposición, entonces porqué atacar a los diputados de otro partido de oposición. No sería lo lógico tratar de descalificar a los diputados del partido en el gobierno, que es según la oposición el partido causante de nuestro atraso cultural, político, social y económico. La sombra del Averno en la tierra.

Sinceramente, yo creo que esas campañas de ataques que llevan entre sí los partidos que dicen ser de oposición, se causan más daños que beneficios a ellos mismos. Es necesario pasar por los cadáveres de nuestros contrincantes  para llegar al poder? Quizás  sería mejor  una campaña proactiva de voten por mí, pues yo haré esto de beneficio y no de voten por mí porque yo soy menos peor que el otro.

De reelegirse el Comandante Ortega como Presidente de la República y resultar ciertos los negros presagios que como aves de mal agüero predica la oposición, de que el país se enrumba hacia una dictadura familiar, los mayores  culpables y coautores serían la misma oposición. La historia los juzgará con dureza. Si miraban que la tempestad se anunciaba con vientos, rayos y truenos, porqué no corrieron todos a buscar el único albergue existente, que en este caso era la unión y desde allí hacerle frente a la tormenta que ellos mismos convertidos en Ineter anunciaron a tambor batiente por todos los medios existentes.

Y para terminar, que el Señor guarde la salud del Presidente de Venezuela. Estoy seguro que en estos momentos se le deben pasar por la mente las palabras de aquel filósofo ateo, del cual no recuerdo su nombre, pero que hizo famoso sus pensamiento en su lecho de muerte “a pesar de todo, el infinito me atormenta”.

Pareciera mentira, pero de esa salud depende mucho el progreso económico de Nicaragua. ¿El futuro político? Pues dentro de cinco o diez años estaremos de nuevo donde comenzamos. Esa ha sido la historia del “paisito”. “Somos un país, ya no irredento, pues el irredento admite redención, somos irredimibles”.  Palabras estas últimas de mi querido maestro el Dr. Mariano Fiallos Oyanguren y con las cuales comulgo totalmente.

“Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán la tierra”, aunque sea la de mi sepulcro.

gareas@cablenet.com.ni