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Impunidad alienta fanatismo
Si las autoridades policiales no actúan conforme manda la ley, lógicamente abren espacio a las conjeturas. Las amenazas de muerte contra la periodista jinotegana Silvia González, vertidas en su contra por “un activista de línea dura” del partido en el poder, no han sido atendidas diligentemente por el cuerpo policial. Eso alienta la impunidad y pone en entredicho su actuación.

¿Qué esperan?
Uno termina preguntándose como lo hacen sus compañeros de labores de EL NUEVO DIARIO: ¿Tendrá que esperarse un desenlace fatal para que las autoridades intervengan en este asunto? En verdad no entendemos su tardanza. El carácter preventivo con que define su actuación la Policía Nacional debería ser puesto en marcha para evitar desenlaces fatales.

Siembran terror
Estoy consciente de que numerosísimas familias se han sentido identificadas con el miedo que sienten las hijas de Silvia González. No puede haber una sola persona sensata a quien no conmuevan sus expresiones. Su hija de 10 años le manifestó que “sentía miedo de decir que era su hija”. El drama que está viviendo su familia no hay duda que alcanza al país.

Director al frente
El Director de EL NUEVO DIARIO, Francisco Chamorro, acuerpado por los periodistas  de la redacción, acompañaron a Silvia González a presentar su denuncia ante las organizaciones defensoras de los derechos humanos. En estos momentos es cuando Silvia requiere de solidaridad. Las manifestaciones de apoyo expresan una defensa cerrada por la libertad de expresión.

Corresponsales expectantes

Todos los corresponsales de EL NUEVO DIARIO cerraron filas a favor de González. No podía ser de otra manera. Además de atentar contra el libre ejercicio de la libertad de expresión, cuando las autoridades no intervienen de manera diligente, esta situación podría reeditarse en otras localidades del país. El llamado enérgico que formulan es para evitar que el proceso electoral “se tiña de rojo”.

Organizaciones se pronuncian

Resulta alentador que los máximos dirigentes de la Asociación de Periodistas de Nicaragua (APN), como la Unión de Periodistas de Nicaragua, se hayan pronunciado condenando las amenazas. Gustavo Bermúdez y Roberto Larios fueron enérgicos. Ambos expresaron preocupación. Larios instó a González a denunciar los hechos ante la Fiscalía de la República.

Llamado a Aminta
 
Gustavo Bermúdez, Presidente de la APN, hizo un llamado urgente a la Comisionada Granera, solicitándole proteja a Silvia González, instándole además a realizar las investigaciones pertinentes. Las amenazas trascendieron al ámbito internacional. Se quiera o no, las amenazas contra Silvia empañan el proceso electoral, deslegitimándolo aún más de lo que ya está.

Amenazas reafirman

Las amenazas contra la periodista González reafirman que los procesos electorales se están convirtiendo en caldo de cultivo para agredir medios y periodistas. Esto indica que tienen que mostrar mayor celo en la apertura que brindan a las declaraciones altisonantes que hacen los políticos cargadas de una enorme agresividad verbal contra sus oponentes. Conviene modular y atajar este lenguaje.

Agresiones físicas
Hay que estar claros de las agresiones verbales a las agresiones físicas solo hay un paso. Los medios están llamados a hacer la diferencia. Tienen que evitar ser arrastrados por la polarización que generan los políticos con intención de acarrear agua a su molino. Deben cuidarse de no permitir que estas expresiones colonicen sus informaciones. Desterrar este lenguaje soez.

Muestras solidarias

Una de las tantas formas de medir el alto predicado que tienen los periodistas por el ejercicio de su profesión y la necesidad de garantizar la libertad de expresión de los nicaragüenses está quedando claramente demostrada. Directivos del Colegio de Periodistas de Nicaragua (CPN) de diferentes localidades del país advirtieron que lo sucedido a González debe preocupar a la sociedad civil.

Tienen carácter intimidatorio
No cabe la menor duda de que las amenazas contra los periodistas tienen carácter intimidatorio. Hay personas que piensan que amenazando y obstruyendo su labor informativa pueden acallar sus voces. Los hechos están demostrando lo contrario. El apoyo y solidaridad a Silvia ratifican que los periodistas, independientemente para quien laboran, condenan estas expresiones.

Afloran amenazas
Lo que ocurre a González ha servido para que periodistas de distintas partes del país, manifiesten que también ellos han sido objeto de amenazas. Igualmente ha servido para recordar el martirio de María José Bravo a manos de un militante del PLC. Leoncio Vanegas expresó que las amenazas contra los comunicadores son estimuladas por intolerancia política.

Amainar intolerancia
Las consideraciones del periodista de EL NUEVO DIARIO, en torno de la intolerancia política, deben motivar a medios y periodistas a revisar sus agendas informativas. Las elecciones ofrecen también la oportunidad de reducir los altos márgenes de intolerancia política existentes. Los medios deben estimular y ser los abanderados del pluralismo y el diálogo. Ser ejemplares.

Sobre todo los políticos

Este llamado es extensivo a los políticos. Mientras los dirigentes políticos no condenen abiertamente las amenazas que vierten sus militantes y seguidores, pensaran que ésta es la mejor forma para ayudar a que su partido o alianza partidaria gane las elecciones. Nunca los han señalados de causar un enorme daño a la reputación de sus candidatos. Quien calla otorga.

El silencio de las autoridades
¿De qué manera interpretar el silencio de las autoridades? ¿A qué obedece? ¿Por qué hasta ahora no se han pronunciado? ¿Están o no conscientes de que cada día que pasa sin que manifiesten públicamente interés por esclarecer y determinar quiénes o quién está detrás de la campaña intimidatoria contra Silvia González se revierte en su contra? ¡Hechos son amores y no buenas intenciones!

Sentar precedente
Para evitar que situaciones lamentables como estas continúen presentándose en el actual proceso electoral, las autoridades deben rectificar y actuar como manda la sensatez y la cordura. A nadie conviene empañar aún más un proceso electoral cuestionado, donde los reclamos ciudadanos se han convertido en el pan nuestro de todos los días. Todos saldríamos ganando.

*Director del Observatorio de Medios-CINCO