•  |
  •  |

El gigante se sacude produciendo el trágico efecto dominó sobre el resto de eslabones ligados a la cadena del juego.

Con una economía debilitada y un nuevo gigante creciendo con pasos largos y firmes el icono del denominado imperialismo se perfila hacia un futuro incierto.

La crisis en la que sumerge Estados Unidos ofrece un panorama poco alentador para las pequeñas economías del mundo quienes dependen de su “cooperación”. Más aun cuando pareciera que el orden mundial tomó otro giro y la hegemonía sobre América Latina parece cambiar de nombre.

Después del nefasto “reordenamiento” del mundo tras la segunda guerra mundial en la que Estados Unidos se apropiaba del hemisferio occidental “EU debía mantener esta dominación en una “Gran Área”, que debía incluir, como mínimo, el hemisferio occidental, el lejano Oriente y el antiguo Imperio Británico, incluyendo cruciales recursos energéticos de Oriente Próximo”, (Noam Chomsky, The New York Times). Hoy pareciera que el curso de la historia toma otro rumbo.

Esto no solo afecta las frágiles economías de nuestros países sino el destino político de los mismos dado que es una realidad que la mayoría de los gobiernos han llegado al poder por su intervención de forma directa e indirecta. Pero no solo han sido partícipes poniendo gobiernos sino dejando que otros peores lleguen.

Hoy los partidos de oposición en nuestro país se encuentran en el desamparo ante un  oficialismo fortalecido con los abundantes recursos que generosamente Venezuela les garantiza, una empresa privada acomodada y su “principal aliado” Estados Unidos indiferente a esta realidad.

Si sumamos a esto el pragmatismo resignado de nuestra cultura política de la cual  hemos sido víctimas desde tiempos coloniales, nos veríamos obligados realizar cambios en la psiquis del nicaragüense para poder crear una nueva visión del orden social que nos desligue de toda dependencia económica y socio-política.

La ciencia cognitiva ofrece una nueva manera de entender la fuerza del  providencialismo y del pragmatismo resignado en nuestro país. Nos enseña que los valores y la cultura son realidades materiales y, más concretamente, inscripciones y registros físicos que operan en nuestros cerebros y que nos predisponen a creer o rechazar ciertas cosas, así como a actuar de determinadas maneras, (El providencialismo y tu cerebro Andrés Pérez Baltodano | 21/2/2011 )

Vientos de cambios se avecinan y tenemos que recurrir a todos los mecanismos posibles  para ajustarnos a ellos. Albergar esperanzas en un líder mesiánico que se haga acompañar de figuras religiosas pretendiendo divinizar su figura desgastada y ante promesas irreales de corruptos no lograremos desprendernos de las ataduras imperiales.

Obsesionados por una aparente preocupación de seguridad o por la ocupación de zonas energéticas estratégicas Estados Unidos descuido su economía domestica y su dominio mundial del que fuera el gran protagonista en la post guerra. El sistema se erosiona visiblemente, con implicaciones significativas para el futuro de Nicaragua. Habrá que tomar en cuenta nuevos horizontes.