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Recientemente, la Primera Dama, poeta Rosario Murillo, dio a conocer la Estrategia de Comunicación de la campaña electoral que pretende sea “diferente y enmarcada en el respeto y la tolerancia”.

El nombre mismo de este plan es muy sugestivo, porque recuerda el instructivo dirigido al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua, por su general Augusto César Sandino.

El héroe de Las Segovias escribió desde El Chipotón su mensaje, donde reconocía la “impulsión divina”, una extraordinaria fuerza del Universo, y que se conocía de muchas maneras, “pero nosotros le conocemos con el nombre de Dios”.

El sentido de este manifiesto fue enfatizar la efímera y empequeñecida condición humana frente a la infinitud del Creador, y la significación de dos grandes propósitos para salvar a la humanidad oprimida: la justicia y el amor. Para los cristianos, sobre todo evangélicos, la lectura del escrito, redactado en las montañas a 31 años de empezado el Siglo XX, podría sonar como herético, si se le pasa mecánicamente por el tamiz de cualquier teología de moda, de las consumidas en esta nueva centuria. Sandino pensaba que al trabajar por la liberación de Nicaragua se ponía en sintonía con esta apreciación de la Luz para alumbrar resultados históricos. Ciertamente, la libertad no está reñida con Dios, sino su contrario, las cadenas: los calabozos estructurales: el de la abundante miseria y el de la minoría hedonista en la opulencia extrema.

Es válido recordar que Jesús se nos revela a los cristocéntricos como el Único que puede decir: “Yo Soy La Luz, la Verdad y la Vida (Ego sum lux, et verita et vita)”..

La poeta  
“Los invito a caminar con respeto, con tolerancia. Los invito a avanzar. Porque realizar una campaña diferente representa una transformación cualitativa, es una evolución de la conciencia de la ciudadanía nicaragüense”, dijo la jefa de campaña del FSLN.

“Particularmente en el Frente Sandinista nos sentimos orgullosos de poder proponernos esa campaña de Luz, Vida y Verdad, de triunfo en Luz, Vida y Verdad, de triunfos en Amor, Paz y Vida. Porque eso, creo yo, expresa, representa los cambios que hemos ido consolidando en la manera de vivir, en la manera de pensar, en la manera de ser. Porque no solo hay que hablar, hay que pensar, hay que ser diferentes también, que es lo que estamos tratando de hacer en Nicaragua”, indicó tras un acto el 22 de agosto.

El texto habla de que no se trata de una campaña, como se estila, y donde se ve al otro “casi como enemigo”. Plantea un punto de quiebre con lo que ha sido el pasado, a cambio de una “Campaña de acercamiento fraternal desde el otro nicaragüense que ya habita en nuestros corazones, al otro que hemos visto en aceras diferentes, con propuestas y estilos diferentes”.

Y, frente a los medios del gobierno, reitera: “Vemos una campaña de alegría, vemos una campaña de celebración, no de confrontación”.

La calle de la vida, la acera diferente
De hecho, el escrito revela el aliento poético de la autora y los matices religiosos que tratan de conectarse con la cosmovisión de Sandino, explicable en su tiempo, y que hoy podría sonar a “Nueva Era”. El Héroe fue influido por la Escuela Magnético Universal, de Joaquín Trincado.  El Guerrillero se identificaba más con esta doctrina que con la oficial de su tiempo: una institución eclesiástica dispuesta a bendecir aquello que precisamente Sandino combatía.

No es extraño entonces que Sandino encuentre su mejor hábitat para el desarrollo de su pensamiento que esta declaración de principios de una Escuela que: “Enarbola y anula todo culto idólatra y de dioses religiosos con todo su caudal de dogmas y supersticiones. Nuestra adoración es solo al Creador, en Espíritu y Verdad, sin templos, altares, ritos ni fórmulas, todo en la más amplia naturalidad y alta Justicia…”.

El factor RRR vs. Manifiesto
Los riesgos a los que expone la poeta Murillo al ondear tamaña bandera son muchos: ¿Los diputados y magistrados del partido  están a la altura para llevar adelante el Manifiesto y crear la atmósfera de cambios como parte de sus inevitables efectos?

¿Hasta dónde copiarán su mensaje el resto de miembros, los que llenan las plazas? ¿Cómo los militantes del FSLN que no están al tanto de este tipo de mensajes sublimes, serán capaces de creerlo primero y asimilarlo después, para traducirlo en las calles, en la áspera realidad de la vida y no se repitan tristes episodios?
Por el momento, el Manifiesto que reitera la restitución de Derechos y de Valores Humanos, de Luz, Verdad y Justicia, se halla frente a un problema que cada día se torna más denso en volumen, porque tiene a alguien que representa totalmente lo opuesto al espíritu del programa: Roberto Rivas Reyes (RRR).  

Si todos los diputados del FSLN asumen estas matrices de la Campaña de Triunfos, RRR estaría Reprobado, Retirado y Reemplazado.  Este es uno de los grandes retos del Manifiesto, para que el lema “Luz, Vida y Verdad” no se quede en palabras bien escritas. Ellas también describen la actitud a tomar.

Quizás, adelantándose un poco a la recepción del Manifiesto, la Primera Dama se quejó del escepticismo fuera del partido: “Algunos se burlan porque piensan que es lirismo, porque piensan que es metafísica. La verdad es que los nicaragüenses, la familia nicaragüense queremos Trabajo y Paz. Queremos trabajar con tranquilidad, con seguridad y no queremos confrontación”.

No queremos confrontación, la verdad. Los nicaragüenses debemos dar un paso al cambio. El uno y la otra, el nos-otros. Nicaragua es para todos. En la militancia del FSLN está la decisión, en esta hora, de creerlo con un manos a la obra o de admirarlo como una obra lírica. Hamlet diría: Encuentro o desencuentro, he ahí la cuestión.    

esanchez@elnuevodiario.com.ni