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La crisis económica-financiera internacional que se avecina será demasiado grande para pensar que directa o indirectamente no nos afecte; por lo tanto, es muy difícil que la crisis no nos salpique.
1). La economía nicaragüense ha seguido manteniendo un ritmo positivo de crecimiento en el 2011 y habrá que ver cómo impactará la situación económica externa. Lo más probable es que tenga efectos negativos a finales de 2011 y/o comienzos de 2012. Los próximos años (2012-2013) serán “muy difíciles”, donde bajará la tasa de crecimiento económico a consecuencia de la crisis internacional.

2). En una economía como la nicaragüense no es posible asegurar que una crisis económica global de esta envergadura no nos afectará. Al caer la producción y la demanda de Estados Unidos se cae el valor y volumen de las exportaciones nacionales ya que al haber menos demanda, el precio de las materias primas cae, como en el caso del precio del petróleo.

3). Caída en el Producto Interno Bruto, PIB, como ocurrió en el 2009 cuando tras la crisis del 2008/2009, el PIB cayó en (-1.5%); con un crecimiento más débil, la recaudación de impuestos cae y el resultado es un aumento del déficit.

4). La recesión económica disminuye la actividad económica y la recaudación del Estado; por consiguiente, lo obliga a multiplicar el recurso a los préstamos. La baja recaudación es consecuencia de las políticas fiscales aplicadas que consisten en reducir los impuestos sobre los beneficios a las sociedades privadas, particularmente las grandes sociedades (bancos, agroindustrias, etc.), y en los regalos fiscales hechos a las personas más ricas que pagan menos impuestos, ya sea sobre su patrimonio o sobre sus ingresos.

5). La deuda pública seguirá aumentando y el país seguirá endeudándose más para poder pagar la deuda total. Por lo tanto, el horizonte es de austeridad y aumento de la deuda total. El aumento de la deuda pública en los últimos años es debido a una política deliberada de privilegiar fiscalmente a los ya privilegiados por sus ingresos y bienestar.

6). La crisis mundial daría un golpe sobre las divisas, por la caída del valor de las exportaciones, lo cual ayudaría a generar mayor desempleo. Al haber una caída en la captación de divisas por la restricción del comercio exterior va a limitar la capacidad de importación del país.

7). Aumento en el desempleo abierto y más subempleo. El empleo creado es insuficiente para reducir los altos niveles de desocupación. El número de nicaragüenses que se desempeña en actividades informales, sin prestaciones ni acceso a la Seguridad Social es superior a los que tienen una ocupación permanente en el sector formal.

8). Caída en las remesas familiares provenientes de Estados Unidos, y que cálculos privados ubican en el 65% del total de todas las transferencias recibidas anualmente. En Estados Unidos residen más de un millón de nicaragüenses y la mayoría de ellos tienen trabajos precarios que serán afectados por la recesión económica.

9). El Banco Mundial acaba de revelar en un informe que el precio de los alimentos escaló a niveles récord. A julio de 2011, los precios mundiales de los alimentos aumentaron en un 33%, en comparación con julio de 2010, llegando al nivel máximo alcanzado en 2008, mientras que las reservas mundiales de alimentos se encuentran en niveles bajos. El aumento de los precios de los alimentos siempre afecta primero, y de manera más dura a los pobres que gastan una parte proporcionalmente mucho mayor de su dinero en la compra de alimentos.

10). Caída en el consumo nacional de productos y servicios financiados por las remesas. La demanda doméstica continuará contraída debido a la debilidad del mercado laboral, el cual ha mostrado retrasos en su recuperación. Esta lenta mejora del mercado laboral, junto con una escasa capacidad de compra de los consumidores locales, producto de la crisis internacional y la reducción de las remesas, implicará que el consumo bienes no alimenticios no mejorará.

11). Como la clase empresarial de la sociedad ha contribuido en menor cuantía a los impuestos, se aumentaron los impuestos indirectos que afecta a otras capas de la sociedad (tra-bajadores, asalariados en general y clase media).

12). Normalmente se produce una reducción de la inversión directa extranjera tiende a declinar cuando hay recesión económica internacional.

13). Los créditos internacionales y nacionales también serán afectados, lo mismo podemos decir de la cooperación bilateral.

14). El crédito de la banca comercial privada a actividades productivas se contrajo, mientras el destinado a financiar la compra de viviendas, automóviles y tarjetas de crédito tuvo un alza. En un entorno de “doble recesión” el financiamiento a familias a través de las tarjetas de crédito y los préstamos personales van sufrir una caída, lo que va a repercutir en las ganancias de los bancos y en el comercio.

15). Ante los indicios de una “doble recesión” en Estados Unidos y Europa, el sector turístico del país puede tener un cierre de año “desalentador”.

16). En Nicaragua existe una “clara falta de acuerdo” sobre política fiscal entre los sectores de la clase dominante y el poder político, la crisis va obligar al gobierno a implementar medidas que afectaría a los sectores hegemónicos. Hemos visto declarar al Presidente del Cosep que la reforma tributaria prevista para el 2012 no se ejecute.

17). La emasculada y controlada clase política local solamente obedece las “leyes del mercado” que les imponen los teóricos monetaristas neoliberales, lo cual no les permite ver otras alternativas para enfrentar la crisis. Nuestra política económica necesita un cambio para amortiguar la crisis.

18). Lamentablemente no hay presiones internas en el gobierno para lograr un cambio de la política económica. El aceptar las reglas del “Consenso de Washington” es el precio que tienen que pagar algunos economistas para ser admitidos en el círculo de poder.

19). El principal fundamento del dogma neoliberal es una baja inflación e ignorar, en buena medida, todos los demás aspectos de la economía. Una inflación baja da un espacio insuficiente para los ajustes que deben de hacerse en la clase de crisis que enfrenta la economía mundial.

20). El peligro es que la crisis económica fortifique el desinterés de amplios sectores de la población por las acciones económica que toma la clase política. El riesgo es que la crisis vigorice esta tendencia.