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La amnesia que al parecer padece la señora Gioconda Belli es tal, que la lleva a decir y a escribir cada cosa, hasta el punto de rayar a la insolencia y esto no la está dejando pensar con más coherencia en cuanto a las comparaciones tanto en  lo histórico como en el contexto actual que vivimos los nicaragüenses.

La rebeldía de Leonel no tiene ni un milímetro de comparación a la “rebeldía” de estos grupúsculos que solo en sus casas lo conocen. El nivel de conciencia política de Leonel, nada tiene que ver con las aventuras de andar haciendo acciones para llamar la atención que solo de los medios de comunicación al servicio de la derecha le toman importancia. Es más, la notoriedad que pueden tomar se debe al fanatismo de unos pocos que desde mi punto de vista no los defino como sandinistas y aun así no se ponen a la altura de Leonel, porque mientras este sorteaba la represión de la Guardia Nacional yéndose a combatir a las montañas, estos jóvenes corren a lamentarse a los Derechos Humanos muy identificados con la oposición de este país para dejar en entre dicho el actuar de la Policía Nacional.

De qué luz de esperanza habla la poeta, que puedan significar esto jóvenes para Nicaragua si el mayor tiempo lo pasan en sus computadoras portátiles navegando, bajando música y video juegos o chateándose entre sí, colgando fotos en el Facebook, si no fue pura coincidencia que el nombre escogido por estos sea el de Nicaragua 2.0.

Mientras tanto Leonel se pasaba horas y horas en sesiones de charlas ideológicas estudiando a Marx, Lenin, El Libro Rojo de Mao, a la revolución cubana, al Che, Fidel, el ideario de Sandino entre otros temas con los cuales Leonel se identificaba y hacía suyas las luchas que los pueblos de otros continentes libraban por implantar el carácter socialista de la Revolución como era el caso de Nicaragua.

Qué podrán decir los de Rejudin, de la ideología muy definida de Leonel. NADA. Porque estos no piensan, solo actúan a las órdenes que reciben por quienes los financian.

Los herederos de Leonel en verdad compartimos sus pensamientos, o es que estos pequeños grupos de nalga rosada también creen en lo que Leonel un día inmortalizo en unos de sus grandes  poema dedicados al guerrillero que rompió con la barrera del tiempo y que aún sigue vigente, el Che Guevara, el poema reza: “Che comandante, nosotros somos el camino y vos el caminante".

Deténgase señora Belli a preguntarles a estos jóvenes si en verdad se identifican con Leonel, qué piensan de la Revolución cubana, de la Revolución bolivariana en Venezuela, de la Revolución ciudadana en Ecuador, de la Revolución boliviana en Bolivia, que piensan de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Latinoamérica y el Caribe.

Estoy más que seguro que sus respuestas discernirán de norte a sur de este a oeste con lo que puede haber pensado Leonel si no se hubiese dado aquel combate desigual con la Guardia somocista, que al final lo inmortaliza y pasa a ser de los muertos que nunca mueren; y es que en realidad llego a coincidir con mi coterráneo  en cuanto a que: “los héroes nunca dijeron que morían por defender a su patria, sino murieron”. Por favor sea más seria, al momento de hacer estas  comparaciones históricas, que más que otra cosa es una burla a la memoria de Leonel Rugama y un insulto a la dignidad de su familia.

*Militante sandinista