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El día 2 de agosto, el Centro de Convenciones Crowne Plaza era un campo sembrado de expresiones de la más moderna tecnología.  Yo me sentía ajeno a gran parte de la oferta tecnológica, por el acelerado ritmo que lleva su desarrollo.  20 marcas internacionales se vistieron de gala para hacer más atractiva su oferta.

Fui invitado a hacer una breve presentación sobre la conexión entre las TIC’s y el proceso enseñanza-aprendizajes.  Previa consulta, guía y apoyo de mi colega científico y pedagogo el Dr. Rafael Lucio Gil, me lancé  a presentar algunas ideas a la nutrida concurrencia.

La misma etimología de la palabra educación surgiere su dirección y sentido E-ducere en latín, significa educir, sacar, extraer, que referidos a la persona, es extraer de la persona todo el potencial que posee de forma que esa extracción es a la par su construcción como persona.

La persona posee todo lo necesario para hacerse y crecer como persona.  Como individuos llegamos a ser verdaderamente personas cuando nos encontramos con las otras personas, cuando nos comunicamos, ámbito propio de la educación.

Este es el inicio de nuestro proceso educativo.  De esta forma el potencial inherente a la persona, inteligencia, libertad, imaginación, emociones, creatividad, etc. buscan una salida y su proyección, las que requieren para ello de cuotas importantes de inducción o mediación y de conducción u orientación derivados de la misma raíz in-ducere, con-ducere. Así estamos ya en la entraña del proceso educativo: la relación educador-educando, enseñanza-aprendizaje conformando una unidad según los enfoques y teorías de la moderna pedagogía.  Maestros y estudiantes actúan como sujetos de un mismo proceso con distintas funciones, el uno enseña y aprende al enseñar, el otro aprende y enseña al aprender.  Esta relación crea un nuevo paradigma en relación con el aprendizaje, por la naturaleza activa de cada sujeto y porque el aprendizaje es construido no meramente transmitido.  En este momento, no de tiempo sino de construcción, se debe ubicar el potencial de las tecnologías de la información en la enseñanza.  En él se da el cambio de una enseñanza global a una enseñanza individualizada, se dirige a los individuos, no al grupo, haciendo que cada estudiante marque su propio ritmo.  Los programas educativos homogéneos dan paso a la selección personal de contenidos.  De ahí que la clase magistral y la exposición oral deje su sitio al entrenamiento y a la instrucción.  El maestro ahora es un maestro-instructor, un tutor que acompaña al estudiante en su aprendizaje como lo hace el profesor de música enseñando a tocar el piano.

El maestro que sabe tocar piano está ahí, instruye pero quien toca el piano es el aprendiz.  El piano es ahora la computadora.  El estudiante es quien la maneja, con ella el estudiante está comprometido con su tarea e incentivado con su tarea, no con la del grupo sino con la suya.  Este hecho genera motivación particular en el estudiante, dado que es el sujeto y dueño de su propio aprendizaje.

Así la evaluación del aprendizaje no se hace basada en exámenes que dan cuenta de lo que el estudiante ha almacenado en su memoria, la evaluación busca productos, busca el progreso según el esfuerzo del estudiante.

Con las computadoras quedan atrás los exámenes para dejar su lugar a una evaluación basada en proyectos, en la adquisición de competencias.  Con las computadoras no se piensa en competir sino en colaborar, en abrir canales de transferencias compartidas.

Lo anterior confirma que con el uso y aplicación adecuados de las TIC’s se puede lograr más educación, durante más tiempo, para mayor número de personas con una atención más personalizada, más acorde con las necesidades de las personas facilitando el acceso inmediato a materiales de referencia amplios y presentaciones ajustadas a las preferencias de las personas, con enlaces y conexiones múltiples.

Lo anterior significa que el uso y la aplicación de las TIC’s en el proceso enseñanza-aprendizaje deben realizarse con elección previa basada en criterios sólidos, con objetivos muy claros y acompañados de una metodología propia por el carácter mismo de las TIC’s.

No se trata de entregarse a la fascinación y novedad que traen las TIC’s, se trata de superar toda actitud poco crítica, dependiendo de la finalidad y sentido con los que se utilizan.

Son muchos los beneficios que aportan el uso y aplicación de las TIC’s en el proceso enseñanza-aprendizaje.  En un sistema serio de formación tanto de docentes como de estudiantes, las TIC’s constituyen el eje que atraviesa toda la formación y su uso sólo tiene los efectos positivos cuando están acompañados de la metodología adecuada.

En Nicaragua estamos caminando lentamente por la ruta de las TIC’s en nuestro proceso educativo.  Los avances se ven, pero hace falta ponerle mayor ritmo y extensión.  La educación del país se merece intensificar el esfuerzo conducente a que cada nivel y cada día sea de mejor calidad.  Las TIC’s pueden ser un medio importante y necesario en un mundo cuyo capital más cotizado y productivo es el conocimiento, producto de una buena educación.

Estamos sembrando educación en surcos apropiados para cosechar los frutos que Nicaragua espera con su trabajo educativo.