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He vivido cuarenta y dos años de mi vida como testigo del pasado reciente, el presente, y de la vida en general en  esta nuestra patria Nicaragua. Por mi consanguinidad con miembros de mi familia paterna y por experiencia personal, he sido testigo presencial de ciertos hechos de la vida política de Nicaragua, que han incidido directamente en su desarrollo como nación. Mis experiencias no son la excepción, pues como yo, los nicaragüenses, de una u otra forma, también han tenido experiencias similares.

Es sumamente difícil para la persona común poder penetrar y conocer íntimamente cómo funciona la mente del ser humano. En general, es aceptada la idea de que el ser humano, se da a conocer por su comportamiento, por sus acciones y las omisiones exteriorizadas durante su vida natural. Las ciencias de la sicología y la siquiatría pueden dar opiniones científicas mas completa sobre la menta huma y de las razones que la pueda  influenciar o controlar. El ser humano común puede llegar a conocer a otro ser humano por las acciones y el comportamiento manifestado por el otro. Es de esa forma, a través del análisis del comportamiento del político, trato de resumir las características del político nicaragüense. Debo confesar y reconozco que existen y han existidos en nuestro desarrollo nacional, políticos que han sido consecuentes con las razones exteriorizadas sobre su involucramiento en la vida política del país, y que en verdad, han actuado anteponiendo a sus necesidades, las necesidades del bien común del país.

La gran mayoría del líder político criollo, tiene, ciertas características comunes, que  cualquier persona puede  a simple vista confirmar. Todos pertenecen a la especie de los humano; son posiblemente nicaragüenses, algunos con doble nacionalidad;  pertenecen a una organización política;  afirman profesar una ideología política, y que se involucran en la política porque les preocupa el bienestar del nicaragüense más necesitado, es decir, el 98% de la ciudadanía nicaragüense y, todos sin excepción, pregonan, ser el único capaz de resolver las necesidades de la ciudadanía. Pero las características más comunes, que ellos presentan, es que, poseen un deseo enfermizo de perpetuarse por siempre en el poder político, y la forma vertiginosa, de cómo ellos, su familia e incondicionales, acumulan, en un corto tiempo, enormes riquezas materiales.

Existe entonces en el comportamiento del líder político criollo, y visto desde la  perspectiva del comportamiento exteriorizado, que no calza, concuerda, ni refleja,  lo que ellos afirman ser. Por el contrario, sus acciones, antagonizan no solo con las ideologías políticas y las organizaciones políticas a las que pertenecen y lideran,  sino que también contradicen la principal razón de su involucramiento en la política, la supuesta preocupación por el bienestar de los más desafortunados de esta nación.

La Constitución Política, las leyes generales, especiales y los procedimientos coercitivos  del Estado, solo son aplicable a nosotros, el ciudadano común y no a la clase política o sus colaboradores e incondicionales.

Son numerosos los ejemplos en nuestra historia y en el presente  del actuar ilegal,  equivocado y criminal de miembros de la clase política nicaragüense. La historia y los  medios de comunicación nos han informado de las violaciones a las leyes generales, especiales y a nuestra constitución política perpetradas por políticos;  sobre las enormes riquezas que estos han usurpado a la ciudadanía nicaragüense; y de los crímenes de lesa humanidad y delitos comunes cometidos.

Algunos de los políticos acusados de cometer delitos, se protegen con la inmunidad que  les concede el cargo público; otros, huyen a terceros países, para no enfrentar,  la mal calificada justicia nacional, para  luego regresar triunfantes a disfrutar de los frutos de sus ilícitos. Y aquellos que, por alguna razón han sido supuestamente juzgados, recuperan su libertad a través de procedimientos amañados,  que han  sido preparados con anterioridad por órdenes directas de otros miembros de la clase política.

Tanto en la izquierda como en la derecha  del péndulo de los  partidos e ideologías  políticas del  país, están conformados, por individuos que exteriorizan con su comportamiento las características y los desatinos del líder político criollo antes señalado.