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I
Hemos titulado así este articulo porque no dejan de ser ficción imaginativa todos los análisis y predicciones sobre finanzas. Al sujeto de nuestra historia le llamaremos Alberto, y advertimos que no existe.
Juzgue el lector si la parte de ciencia que exponemos es real, no obstante la irrealidad de que las finanzas de estos días están envueltas en un marasmo cuya triste realidad no es ficticia, pues esta dejando a miles de trabajadores e inversionistas con sus ahorros hechos migajas.

II
Hace unos 50 años, Alberto, entró tardíamente a una clase de Finanzas. Tan tardíamente que el catedrático había expuesto una pregunta y esperaba la respuesta.
El catedrático repitió la pregunta. ¿Cuanto pagarían por un edificio que renta $500 mensuales con garantía bancaria y aumento de un 10% de la renta cada cinco años?. De nuevo silencio en la clase. ¿Y Usted, Alberto?
Llegó rápida la respuesta de Alberto: CIEN MIL DOLARES.

III
El catedrático cortó las risas de sus compañeros y le dijo: Correcto. Pero,¿ me puede explicar por qué?. Alberto le respondió que los inmuebles rentan más o menos la mitad en efectivo y la otra mitad en plusvalía por lo que si el retorno esperado era del 12% anual, se requeriría un capital de CIEN MIL DOLARES para tener un retorno de mil dólares mensuales.

IV
Al terminar la clase el profesor invitó a Alberto a trabajar con él y así el estudiante se convirtió en asistente de una revista que aconsejaba a los inversionistas en qué empresas invertir.
Era un trabajo fascinante. Alberto trataba de determinar cuánto valían las acciones de las diversas empresas norteamericanas que se cotizaban en la bolsa de Nueva York (El famoso New York Stock Exchange NYSE ) mediante adivinanzas sofisticadas determinadas por cuatro cálculos.

V
Los editores de la revista pronosticaban basados en: a) Partir del total de los activos de una empresa, restar sus adeudos y la diferencia la dividían entre la cantidad de acciones emitidas. b) Buscar el promedio de las utilidades anuales generadas para cada acción y multiplicaban el resultado por 8.33; c) Buscar la información de los dividendos distribuidos por acción que se suponía fuesen la mitad de sus utilidades por lo que esa cifra la multiplicaban por 16.66 y luego tomaban el promedio de esos tres resultados y anotaban el resultado como valor preliminar de cada acción.
Luego buscaban en los registros el precio de venta histórico de estas acciones en el NYSE, faro que guía a muchos inversionistas inexpertos a chocar contra las rocas. La revista sacaba el promedio entre este valor y el valor preliminar.

VI
A los análisis objetivos anteriores siempre le hacían falta habladurías, chismes, informaciones confidenciales sobre futuras decisiones de fusiones (mergers) o ventas en proceso, ocultas demandas en ciernes, influencias
políticas de sus directores y hasta potenciales escándalos sexuales en el horizonte; pero las recomendaciones normales eran de que si de los análisis resultaban que el valor de cada acción era de diez dolares y estaban a la venta en nueve, la revista aconsejaba comprar y si estaban a la venta en once la revista aconsejaba vender.

VII
Esto era hace 50 años y aunque parcialmente válido hoy, la situación se ha tornado más compleja. Los intereses geopolíticos, los intereses económicos de las transnacionales, los medios masivos de comunicación y el hambre por petróleo tienen hoy influencias mucho más determinantes que los teóricos análisis que hacía Alberto en aquella revista-laboratorio de su universidad.
Los medios de comunicación masivos convencieron que era “humanitario” que la OTAN interviniera en defensa de la mansa población desarmada en Benghazi, aunque esa mansa población contaba con tanques, bazukas, obuses y cualquier medio satánico de destrucción capaz de botar a cualquier gobierno centroamericano.

VIII

No tenemos nada a favor de Muamar el Gadafi y menos a favor del gobierno interino de Libia, aunque según este artículo de ciencia ficción, sabemos que transnacionales francesas y británicas comprarán en devaluados dinares libios el valor en dólares de todo el petróleo y el oro de ese país y todo lo directa o indirectamente relacionado con estos episodios tiene una notoria influencia en el valor del petróleo y por ende afectan los valores de las acciones en el NYSE.

IX
Recordemos que cuando la Standard & Poor con razón o sin ella descalificó al gobierno de Washington, cayeron las acciones en el NYSE y acto seguido los cóndores y halcones adquirieron en ocho dólares acciones que valían diez, en medio de un cataclismo que invalidaba todo lo que Alberto había aprendido y como en un relato de ciencia ficción, billones de dólares buscaron refugio en inversiones más seguras como los francos suizos cuya banca paga intereses negativos mientras otros invirtieron en bonos del tesoro USA, en plata, o en becerros de oro condenados por Moisés, la Biblia y el propio Dios.

X
Nada es cierto ni permanece estable, sin embargo, los mandatos de diversificar las inversiones y que se espera menos retorno de las inversiones seguras, siguen siendo valederos. Comprar lotería está bien como esperanzas pero financieramente es un mal negocio.

XI
El esperado retorno de las inversiones que por décadas se mantuvo en un doce por ciento anual ha descendido y creemos que permanecerá durante un tiempo, en un ocho por ciento anual.
Si Alberto hubiese considerado un retorno del ocho por ciento anual en vez del doce por ciento válido por décadas, en vez de responder CIEN MIL DOLARES hubiese respondido CIENTO CINCUENTA MIL DOLARES, a contrapelo de los cálculos de hoy que se resisten a esta lógica, pues los inversionistas atemorizados por la actual crisis global a la que no le vemos ni fin ni salida, han buscado refugio en otros lares.
Qué pensará Alberto de la inquietud de nuestros ancestros prehispánicos que jamás entendieron por qué los hombres blancos, siendo tan pocos, querían tanto oro.

Managua en los días patrios de 2011
elsavogl@gmail.com.ni www.acuatromanos.com