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La democracia es una forma de organización de grupos de personas cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad general.

En sentido estricto la democracia es una forma de gobierno, de organización del Estado, en el cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren legitimidad al representante. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que todos sus habitantes son libres e iguales ante la ley y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales.

La democracia se define también a partir de la tradicional clasificación de las formas de gobierno realizadas por Platón primero y Aristóteles después, en tres tipos básicos: monarquía (gobierno de uno), aristocracia (gobierno de pocos), democracia (gobierno de la multitud para Platón y “de los más”, para Aristóteles).
Hay democracia directa cuando la decisión es adoptada directamente por los miembros del pueblo. Hay democracia indirecta o representativa cuando la decisión es adoptada por personas reconocidas por el pueblo como sus representantes. Por último, hay democracia participativa cuando se aplica un modelo político que facilita a los ciudadanos su capacidad de asociarse y organizarse de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas o cuando se facilita a la ciudadanía amplios mecanismos plebiscitarios. Estas tres formas no son excluyentes y suelen integrarse como mecanismos complementarios.

Comparto con ustedes estos conceptos de democracia por que siempre me he preguntado si en nuestro país podemos hablar de democracia y de demócratas, como les encanta autodefinirse a los dirigentes de la derecha criolla, (solo ellos son demócratas a pesar de los pesares), pero, ¿de que democracia me están hablando? Es acaso suficiente decir que en Nicaragua hay democracia por el hecho que cada 4 o 5 años acudamos a los Centros de Votación (es el único momento cuando el pueblo es tomado en cuenta y es importante) a elegir Presidentes, diputados y alcaldes? ¿Y después que?

¿Es esa la democracia que aspiramos los nicaragüenses? Por supuesto que no, la verdadera democracia comienza con una correcta distribución de la riqueza que nos ayude a cerrar la brecha cada vez más abismal entre ricos y pobres (el 80% de la riqueza esta concentrada en el 20% de la población), es educación y salud de calidad para todos y todas, es el acceso al crédito con intereses justos para pequeños, medianos y grandes productores, comerciantes y demás agentes económicos, es el derecho al empleo con dignidad, la verdadera democracia es el derecho a una vivienda digna, es el derecho a ser informado con objetividad , a vivir sin contaminación ambiental , sin cambio climático y sin violencia, es tener seguridad ciudadana, una justicia realmente igualitaria sin distingos de ninguna índole, el  manejo transparente de los recursos que son del pueblo y que en su nombre lo administran sus dirigentes.

Esa es la democracia que queremos, no la que nos receta el actual sistema global y unipolar que gobierna el mundo de forma cada vez más egoísta, soberbia e injusta,  postrado a los pies del dios dinero y del consumismo, totalmente impersonal y sin temor a Dios. Entones, ¿dónde están los grandes demócratas de nuestra fauna política? ¿De qué país me están hablando cuando se autodefinen como tal?  Seguro que del mío no; mientras tanto el pueblo sigue caminando rumbo al gólgota con su cruz acuestas; pero…¿hasta cuándo?

*Director Académico Universidad Hispanoamericana (Uhispam).
Ciudadano del Mundo.