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La vida en la tierra se originó hace millones de años, cuando la condiciones químicas y térmicas permitieron la existencia de células y procesos evolutivos posteriores. Pronto la tecnología permitirá la corrección en genes defectuosos a fin de curar o prevenir enfermedades y acelerar procesos evolutivos.

Se necesitó ciertas combinaciones de elementos y reacciones químicas determinadas, así como condiciones atmosféricas y climáticas para dar cabida a la fotosíntesis, indispensable para la evolución de todas las especies.

Los microorganismos y organismos que aparecieron en el agua, en el transcurso de millones de años, pudieron adaptarse para vivir en tierra firme. Asimismo, la evolución en el planeta pudiera haber tomado otro rumbo. Algunos aseveran que si los dinosauros no hubieran desaparecido, los animales mamíferos no hubieran poblado y dominado el planeta. De manera que no estuviéramos contando, ni entendiendo la historia del universo, ni mucho menos construyendo estaciones espaciales. El ingenio y la tecnología de los humanos han permitido que ya podamos salir y vivir, aunque sea por unos meses, en un ambiente espacial.

Somos DNA proteínico que ha estado evolucionando durante millones de años. Por lo general, las micromutaciones genéticas ocurren en millones de años, en cambio las macromutaciones genéticas, por ejemplo, el salto de los crustáceos a los insectos ocurrió en una mayor distancia en el tiempo. Ahora se sabe que compartimos gran parte de nuestro mapa genético con muchos animales. No hay duda de que los cambios genéticos se producirán en los bebés que nacerán en las estaciones espaciales, las lunas u otros planetas.

La tecnología y la ciencia permitirán acelerar cambios para podernos adaptar mejor a la falta de gravedad, menor gravedad, temperatura, etc. Científicos ya investigan los genes responsables de la resistencia al cáncer en otros mamíferos no humanos. La ingeniería genética tiene grandes retos, sin perder de vista que la misma evolución natural ha tenido fracasos, por ejemplo, cuando determinadas especies no se adaptan y desaparecen. Me parece que tarde o temprano, los humanos espaciales tendrán que evolucionar más rápidamente mediante manipulaciones genéticas, que al igual que la evolución natural no siempre será exitosa.

En fin, los descendientes de astronautas y cosmonautas tendrán que experimentar dichas  macromutaciones para conquistar el espacio. Se dice que con los actuales niveles de contaminación ambiental, un cavernícola no sobreviviría en nuestras ciudades. De hecho, la evolución humana actualmente va de la mano con la ciencia y la tecnología.

Su servidor es escritor y aficionado a la astronomía.   
ebacca7@gmail.com