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En el mes de agosto pasado se ha suscrito un acuerdo de intención entre la Empresa Brasilera Andrade-Gutiérrez y el Gobierno de Nicaragua, representada por la ENAP, que cubre los estudios de prefactibilidad y de factibilidad para  la viabilidad de la construcción de un Puerto de Aguas Profundas en Monkey Point, ubicada dentro del Territorio Indígena del Pueblo Rama, en la RAAS. El proyecto de infraestructura incluye la construcción de puertos, de terminales marítimos y de carretera de 75 kms para unir Monkey Point con Nueva Guinea, la misma que vendrá acompañada de un ferrocarril en la misma ruta de la carretera, bordeando el lago de Managua y luego ir hasta el Puerto Corinto en el Pacifico.

El Presidente Ortega durante el acto resaltaba la importancia de Monkey Point como Puerto con valor estratégico para Nicaragua cuya construcción facilitara el tráfico marítimo de Caribe, Sur América, México, la Costa Este de EU y hasta Europa. Además, expresaba el “impacto nacional en el esfuerzo que lleve el desarrollo del país, para combatir la pobreza, erradicar la extrema pobreza y generación del empleo y generar más empleo en Nicaragua”. Luego agregaba que el “proyecto debe ser conocido y aprobado por el Consejo Regional Autónomo de la RAAS y consultado a las comunidades que son las dueñas de estas tierras”, al igual que su mención acerca de “el cuido de la naturaleza”.

Por su parte, el señor Ronaldo Alves Pereira, el Vicepresidente de Andrade-Gutiérrez, afirmaba su “sólido compromiso con el medioambiente, siempre preocupado por el desarrollo sostenible de las comunidades; respetamos la diversidad y nos interesamos sobremanera en preservar las culturas y los derechos de las comunidades”. Luego, agregaba: “las comunidades que habitan la zona de la Región Sur serán las primeras en ser informadas y consultadas sobre ese proyecto”.

II
El Pueblo Rama de ascendencia Macro Chibcha es el grupo indígena más pequeño de nuestro país, cuya población apenas se aproxima a unos dos mil habitantes, asentadas en seis pequeñas comunidades ubicadas en la zona sur de Bluefields, su cabecera es la isla de Ramakey. Las seis comunidades junto con las otras tres (3) comunidades kriol conforman un vasto territorial ancestral de un poco mas de 400 mil hectáreas de tierras, ya demarcado y titulado, área que comprende en su gran parte la Reserva Natural de Indio-Maíz. Asimismo, las nuevas comunidades indígenas y afrodescendientes del Territorio

Conforman el Gobierno Territorial Indígena (GTI), cuyas autoridades se eligen de  conformidad con los usos, costumbres y tradiciones de sus comunidades.

En los últimos años con las continuas informaciones vertidas sobre la posibilidad de la  construcción de un Puerto en Monkey, una de las 9 nuevas comunidades del territorio, en diversas ocasiones las autoridades territoriales del GTI han expresado sus preocupaciones sobre el impacto sociocultural y ambiental de esa eventual infraestructura de desarrollo. Empero, los “comunitarios no se oponen al desarrollo del mega proyecto, siempre y cuando conozcan su participación y beneficio”.

III
En el contexto de la ejecución de este mega proyecto es innegable que la consulta  previa contenida en el Convenio 169 de la OIT y en la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas resulta un derecho fundamental para el Pueblo Rama y el Estado tiene la obligación de tomar las  salvaguardas que aseguren la protección de los espacios de vida y la integridad de su territorio. Este derecho de consulta previa, libre e informada a sus comunidades se debe realizar antes de tomar cualquier decisión que pudiera afectarlos directamente su hábitat, que consideran su farmacia, su mercado, su ferretería y su espacio de contacto con sus creencias, espiritualidad y cultura.

En relación a este derecho de consulta, el Pueblo Rama ha expresado su preocupación  dada la experiencia en la aprobación de las autorizaciones de las concesiones en el seno del Consejo de la RAAS, ya que este organismo dominado por los concejales partidarios  suele otorgar los avales correspondientes sin la debida consulta a las comunidades involucradas. Recordemos que la consulta previa involucra la participación directa de las comunidades e implica que sus habitantes estén de acuerdo con la intervención en sus territorios y asegurados los beneficios derivados del proyecto para sus comunidades.

De forma tal, es imperativo garantizar un proceso de consulta directa y de buena fe al  Pueblo Rama dirigido a salvaguardar la defensa de su identidad, la integridad de su cultura y la protección de su territorio. Para ello se debe tomar las palabras del Presidente Ortega y del representante de la Empresa a fin de asegurar una plena participación de los pobladores del territorio a través de su GTI y sus líderes dentro de la consulta previa que conduzca al logro de los derechos e intereses del pueblo Rama y sus comunidades, el cuido de la fauna y la flora y una distribución justa de los beneficios para su “buen vivir”, y a la vez de promover la ansiada bienestar y desarrollo del estado nacional. Así sea.