•  |
  •  |

En 1999, las Naciones Unidas declaran el  Primero de Octubre, Día Internacional Del Adulto Mayor, y es a partir de esa fecha que las naciones del mundo han puesto mayor interés sobre la vida y obra de los  Adultos Mayores, desde una perspectiva que reconoce  al Adulto Mayor parte importante de la sociedad, proponiendo verle ya no como una  carga o lastre  social  sino reconociendo que  el envejecimiento de la población    es uno  de los mayores logros  de la humanidad en el  Siglo XX .

Desde 1982 que se celebró en Viena la primera Asamblea  Mundial sobre  el  envejecimiento, poco se había avanzado en el conocimiento e interés sobre la vejez y el envejecimiento. Más allá de las limitadas acciones de los seguros sociales, poco o nada  se realizaba en pro de los mayores como sujetos de derechos, aunque se hubieran  aprobado y medio difundido los principios de los Derechos Humanos De Los Mayores.

Muy pocos estados incorporaron estos derechos a sus leyes fundamentales y menos  aún  que los gobiernos se interesaran e incluyeran en sus programas, la atención de los viejos.

En 2002 que se reunió en Madrid la II  Asamblea Mundial sobre el envejecimiento y a partir de  allí  se le ha dado seguimiento a los compromisos varias regiones y países. En  2007 concurre América Latina a Brasilia a una reunión regional 5 años después de Madrid, con el objetivo de analizar  avances y logros en la región y nos encontramos como algunos países se iniciaron en la aprobación de leyes que preservan los derechos humanos de los Adultos Mayores, haciendo al mismo tiempo una declaración no vinculante (la cual no fue ratificada por nuestro gobierno) que entiende lo siguiente:

“El valor de la vida y la dignidad de toda persona, a cualquier edad, deben ser respetadas y por principio  se debe buscar la realización de sus potencialidades a  plenitud”.

Las oportunidades logradas y la calidad de las mismas a lo largo de la vida, en los  planos de la seguridad social y económica, la salud integral, la educación y la  participación ciudadana, tienen profundo impacto en las edades más avanzadas y en la  sociedad en su conjunto.

De acuerdo con el Plan de Acción Internacional y con Naciones Unidas (Doc. E/CN.5/2007/7) la lucha contra la discriminación en razón de la edad y la promoción de  la dignidad de las personas de edad son fundamentales para garantizarles el respeto que  merecen. Por tanto, el fomento de la Solidaridad Intergeneracional, la concientización  sobre Derechos Humanos y libertades fundamentales, debe ser imprescindibles en la “construcción de una sociedad para todas las edades”.

En las recomendaciones del plan de acción internacional sobre envejecimiento, respecto a la orientación primaria sobre las personas de edad y el desarrollo, se establecen como  objetivos, entre otros: el reconocimiento de la contribución social, cultural, económica y  política de las personas de edad: el fomento de la participación de las personas de edad en los procesos de adopción de decisiones a todos los niveles, y la generación de  oportunidades de empleo a todas las personas de edad que deseen trabajar.

Todo lo anterior es parte de la declaración de Brasilia que fue también acogida por la sociedad civil de todos estados miembros en esta reunión regional”.

Esta muestra de los compromisos que los estados van asumiendo al tenor de los avances  y demandas que los grupos organizados promueven.

Se trata de  reconocer derechos, de eliminar el asistencialismo que ve al adulto mayor solo como sujeto de beneficios vicariantes y le elimina de la participación activa para continuar contribuyendo al desarrollo de la sociedad.

A la valoración del potencial acumulado en los mayores que enriquecen la historia y en los países como el nuestro son poseedores de una riqueza aún no valorada de su  experiencia.

Invitamos a todos los jóvenes de nuestro país a pensar que el envejecimiento es el logro  al cual todos aspiramos, si realmente amamos la vida y debemos preparar las  condiciones personales y sociales  para hacerle frente de manera adecuada.

* FUNITE